Ninguno de los cuatro pepinos que dieron pie a la alerta sanitaria en Alemania por la infección de la bacteria "E. coli" estaba infectado con su variante peligrosa, que ha causado hasta ahora 16 muertos en Alemania y uno en Suecia, mientras se continúa sin conocer el origen de la infección.

Así lo informó hoy una portavoz del Instituto Federal de Prevención de Riesgos en Berlín al anunciar los resultados de los análisis de los dos últimos pepinos sospechosos, cuyo descubrimiento inicial provocó la retirada del mercado de esta hortaliza procedente de España.

"Ninguna de las cuatro pruebas ha dado positivo a la variante O104:H4 del agente patógeno que fue aislada de los análisis de las heces de los pacientes", dijo la portavoz, aunque todas ellas eran portadoras de una variante no agresiva de la bacteria "E. coli".

El presidente del citado instituto, el profesor Andreas Hensel, declaró por su parte que "la fuente de las infecciones continúa sin ser hallada" y que "sigue sin aclararse en qué punto de la cadena alimentaria se produjo la contaminación con las bacterias".

Las autoridades sanitarias de Hamburgo comunicaron hace una semana que en cuatro pepinos, tres de ellos procedentes de España y que habían sido seleccionados aleatoriamente junto a otras verduras en el mercado central de la ciudad, se habían encontrado bacterias "E. coli".

Ello dio lugar a la retirada del mercado alemán de esa verdura procedente de España en todo el país, aunque ya el pasado martes la senadora de Sanidad de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storcks, anunció que análisis posteriores habían determinado que dos de los pepinos no estaban contaminados con la variante agresiva de la bacteria.

Alemania lleva registrados unos 2.000 casos de personas sospechosas de haberse infectado con la variante más peligrosa de la bacteria "E.coli", de las que casi la cuarta parte sufren el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), que puede dar lugar a graves deficiencias renales que pueden conducir a la muerte.

El brote infeccioso, que afecta sobre todo al norte del país, ha causado hasta ahora 16 muertes en Alemania y una en Suecia, en su mayoría ancianas, que en muchos casos sufrían otras enfermedades y que tenían ya su organismo debilitado.