La titular de Sanidad de la ciudad-estado de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storcks, defendió hoy su advertencia sobre los pepinos españoles, en los que se encontró la bacteria "E.coli", pese a que después se probó que era una variante distinta a la que ha producido un brote infeccioso mortal en Alemania.

"La advertencia no fue precipitada, teníamos que reportar el hallazgo de 'E.coli' a todos los organismos en Alemania y a la Unión Europea", dijo la senadora en una rueda de prensa.

Pese a que los pepinos analizados no contenían la variante que se ha encontrado en las heces de los pacientes, Prüfer-Storcks considera que tenían que ser sacados del mercado por representar un peligro sanitario.

"Estos pepinos tenían que ser sacados del mercado y si allí se siguen produciendo pepinos que contienen 'E.coli' entonces el Estado español tendrá que actuar", dijo la responsable de Sanidad de Hamburgo.

"Si yo fuera ministra de Agricultura en España trataría de averiguar cómo ha llegado la 'E.coli' a pepinos españoles", agregó la política socialdemócrata.