El defensa Jerome Boateng, con problemas en el abductor, es la preocupación para Joachim Löw para la final que Alemania disputará contra Argentina el próximo domingo en el estadio Maracaná, mientras Mats Hummels demostró estar en condiciones.

El defensa del Borussia Dortmund se ejercitó con total normalidad este viernes en el último entrenamiento en Campo Bahía sin resentirse de los dolores en la rodilla derecha.

Sin embargo, Boateng, que ha contado para Löw en todos los partidos, se mostró contrariado con la dolencia. Dejó el entrenamiento andando con aparente normalidad pero con el gesto torcido.

La opción de Per Mertesacker, abocado al banquillo en los últimos partidos tras el buen nivel y el asentamiento de la zaga, es la alternativa si el zaguero del Bayern Múnich no está en buenas condiciones para afrontar la final.

Hummels era hasta ayer la gran incógnita. Su rodilla derecha ha llevado a maltraer al cuerpo médico germano. Ahora, el contratiempo de Boateng puede alterar los planes de Löw, que había logrado una zaga equilibrada con Lahm, Boateng, Hummels y Howedes.

Si Boateng no está recuperado pasado mañana, Mertesacker completaría la zaga. Schweinsteiger, Kroos y Khedira se han ganado el lugar en la final; igual que Müller, Klose y Özil para el ataque. El mismo once que goleó a Brasil.

En la sesión de entrenamiento Joachim Löw dio especial atención a la estrategia, sobre todo por medio de lanzamientos de esquina y acciones de balón parado.