Vicente del Bosque admitió el miércoles que la eliminación de España en el Mundial de Brasil abre la puerta a cambios, que incluyen su propia continuidad.

"Es cierto que cuando sucede algo negativo en una competición tan importante como ésta trae sus consecuencias. No me gustaría entrar en ese análisis ahora, porque tenemos mucho tiempo por delante", dijo Del Bosque. "Me pararía a pensar en lo que nos han dado estos jugadores y que tenemos una federación bien consolidada, que no está en descomposición".

"Tendremos tiempo para buscar lo mejor para el fútbol español, y eso me incluye a mí", añadió después de la derrota 2-0 ante Chile que selló la eliminación de los campeones mundiales en la primera ronda del torneo en Brasil.

Del Bosque, de 63 años, está considerado un pacificador, más que un revolucionario. En tiempos en los que España necesita cambios, como admitieron todos los jugadores tras la derrota, el entrenador tiene dos años más de contrato.

"Normalmente los fines de ciclo acaban con una derrota. A lo mejor hay que pensar en hacer cambios", afirmó Xabi Alonso, uno de los líderes del vestuario.

"Me siento defensor del fútbol y no voy a ser una rémora para nadie", comentó Del Bosque.

Del Bosque heredó de Luis Aragonés la selección que deslumbró al mundo en la Eurocopa del 2008. Si algo aportó el técnico fue paz en la transición. Mantuvo el bloque con algunas modificaciones y confió la capitanía del vestuario a Iker Casillas.

La apuesta funcionó. España se mantuvo fiel al estilo de toque y posesión conocido popularmente como "tiki-taka" y ganó el primer Mundial de su historia en Sudáfrica 2010.

Del Bosque, mucho más dialogante con la prensa que Aragonés y enemigo de declaraciones polémicas, gestionó una de las papeletas más complicadas al año siguiente, cuando una tensa serie de clásicos entre Real Madrid y Barcelona dividió el vestuario español. Los jugadores, casi tres cuartas partes de la plantilla, se dividieron y la armonía de 2010 se rompió en mil pedazos.

Del Bosque medió entre Casillas y Xavi Hernández. Y aunque el ambiente nunca volvió a ser el mismo, la selección hizo borrón. Se presentó en la Eurocopa 2012 y volvió a ganar.

Así que cuando Del Bosque mantuvo el bloque de Sudáfrica para intentar la gesta de un segundo campeonato en Brasil todo el mundo entendió que el técnico quería luchar con su gente. Pero los futbolistas se mostraron agotados y sin identidad.

"Me parece impensable que después de 25 días que llevamos concentrados, la buena actitud de los jugadores pues ahora no podamos defender el título. En dos partidos estamos fuera", señaló. "Hemos tenido un segundo tiempo muy malo contra Holanda, donde nos hicieron cuatro goles, y hoy (miércoles) hemos empezado muy tímidos, casi en manos de la actitud más eufórica y agresiva de Chile".

Del Bosque dejó fuera de la lista de Brasil a futbolistas que parecían más en forma para mantener el bloque. Y España ha acabado estrellándose. Elegante en las derrotas y reconociéndose inferior a sus rivales, Del Bosque podría dejar paso a otro técnico con la fuerza suficiente para iniciar un nuevo proyecto.

La sensación es que España todavía tiene jugadores para mantenerse en lo más alto.

"No querría reflexionar tan inmediatamente a lo sucedido. Hay que darse un poco de tiempo, tener un poco más de seguridad", dijo el timonel. "Creíamos que estábamos en buenas condiciones. Todos estaban muy bien pero la realidad ha sido otra".