La Asociación Cubana de Naciones Unidas (ACNU) y la ONG Cubasolar dejaron establecido hoy en La Habana un grupo de trabajo sobre fuentes de energía renovable para su promoción en la isla, donde el desarrollo de ese tipo de suministros es política de Estado.

En los próximos meses el grupo auspiciará conferencias sobre temas como medio ambiente, cambio climático y energías sustentables, con el objetivo de ampliar la educación y divulgación de esos tópicos.

Actualmente Cuba genera un 4 por ciento de su energía eléctrica a partir de fuentes renovables, y de ese total más de un 90 por ciento se obtiene a partir de la agroindustria azucarera, según precisó uno de los vicepresidentes de Cubasolar, Julio Torres.

La energía hidráulica, la eólica y la fotovoltaica, por ese orden, completan el panorama de las principales fuentes renovables del país, siendo la segunda la fuente más "dinámica" en estos momentos.

Torres opinó que la energía fotovoltaica también está "empezando a despegar" en la isla, donde en 2013 se inauguraron dos importantes centrales de energía solar en el centro del país, con más de 19.300 paneles en conjunto.

El impulso a ese tipo de tecnología forma parte de la política energética y económica del Gobierno de Raúl Castro, que obtiene el 96 por ciento de su electricidad a partir de combustibles fósiles y mantiene una fuerte dependencia energética del crudo venezolano.

El combustible local solo cubre el 50 por ciento del consumo del país, y el Gobierno ha promovido la búsqueda de petróleo en sus aguas del Golfo de México, pero hasta ahora todas las perforaciones han sido fallidas.

El trabajo con energías renovables y su desarrollo es también prioridad de la nueva Ley de Inversión Extranjera aprobada por el Parlamento cubano en marzo pasado y que debe regir a partir de junio para atraer capitales foráneos al país. EFE