Dos personas murieron y varias más resultaron heridas en diversas partes de Venezuela como resultado de los enfrentamientos que sacuden a esta nación sudamericana desde hace más de un mes, informaron autoridades el miércoles.

El trabajador estatal Francisco Alcides Madrid Rosendo, de 32 años, recibió el martes por la noche "varios disparos" de bala cuando despejaba una barricada en la urbanización de clase media Montalbán, al oeste de la capital Caracas, informó la Fiscalía General.

El alcalde oficialista de la ciudad, Jorge Rodríguez, dijo en su cuenta de Twitter que el fallecido era trabajador de la corporación de servicios de la alcaldía y que fue asesinado por "terroristas" cuando "despejaba una barricada" en Montalbán.

En tanto, el Ministro de Relaciones Interiores, mayor general Miguel Rodríguez Torres, indicó que el miércoles, en la capital del estado Táchira, San Cristóbal, murió "por un tiro, se presume de arma larga, un Guardia Nacional de apellido Castillo Castillo".

El incidente ocurrió en momentos que enfrentaban "actos vandálicos en las instalaciones de la UNEFA", la Universidad Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Nacional, "y le hicieron un disparo a este funcionario de la Guardia Nacional", agregó el ministro, sin dar otros detalles en una entrevista telefónica difundida por el canal estatal Venezolana de Televisión.

El miércoles se registraron también disturbios en la localidad de Rubio, en el estado de Táchira, al oeste de la capital y en la frontera con Colombia.

"La situación está terrible aquí", dijo a The Associated Press en comunicación telefónica el vicepresidente del Consejo Municipal de Rubio, Francisco Rincón. Indicó que los militares con fusiles estaban en las esquinas.

Afirmó que contabilizó por lo menos 16 heridos, cuatro de ellos por balas.

Según Rincón, los miembros de su partido opositor Voluntad Popular hicieron una manifestación pacífica que fue dispersada con gases lacrimógenos y perdigones por los militares y civiles simpatizantes del gobierno que los apoyaron y a los cuales se conoce como "colectivos".

En la noche, el alcalde de San Cristóbal, Daniel Ceballos — de extracción opositora — fue detenido, informó su asistente.

"Lo sacaron del hotel de Caracas y se lo llevaron al Helicoide (sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional)" dijo su asistente Ronni Pavolini en comunicación telefónica con AP.

El ministro Rodríguez Torres confirmó la detención del alcalde Ceballos por los presuntos delitos de "rebelión civil y agavillamiento (asociación para delinquir)", en una entrevista difundida por la televisión estatal.

En tanto, la noche del martes falleció un estudiante de ingeniería mecánica de la Universidad Nacional Experimental del Táchira, identificado como Anthony Rojas, de 18 años, tras recibir varios disparos de bala en la cabeza en la barriada popular de El Diamante, de la localidad suroccidental de Táriba, en el estado Táchira, en un confuso incidente sobre el que hay versiones contradictorias.

El rector de la universidad, Raúl Casanova, dijo a la AP en entrevista telefónica que Rojas, quien había participado en las protestas opositoras que se realizaron en la ciudad suroccidental de San Cristóbal, murió en una "acción fortuita por cuanto fueron de compras a una licorería y ahí había un enfrentamiento (armado)... parece que él vio la situación y las personas que estaban haciendo ese acto delictivo lo asesinaron, así, a sangre fría, delante de todos", según la versión que aportó un familiar.

Por su parte, el opositor Jorge Mora, presidente del consejo municipal de Táriba, indicó a la AP que al joven estudiante "lo venían siguiendo" grupos pro oficialistas armados y que "se escondió en un abasto... y ahí pasaron disparando" y lo hirieron mortalmente. En el incidente una mujer también resultó herida de bala, precisó Mora.

La capital venezolana y otras ciudades del interior del país han sido escenario desde hace más de un mes de violentas protestas callejeras contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro que dejaron un saldo de al menos 27 fallecidos, entre ellos cuatro guardias nacionales, además de 365 heridos y más de 1.000 arrestados, de los cuales sólo permanecen detenidos 106, a los que les abrieron proceso.

Universitarios y opositores, esencialmente de clase media, protagonizan desde febrero protestas callejeras contra la galopante inflación — que en febrero alcanzó una tasa anualizada de 57,3%_, la escasez de bienes básicos y la creciente criminalidad.

Maduro rechaza las protestas, a las que considera parte de un plan de la oposición para promover un golpe de Estado. Esta es la primera crisis grave que enfrenta Maduro, de 51 años, desde que asumió el gobierno en abril de 2013 luego de la muerte del presidente Hugo Chávez.

Marla Muñoz, vocera de un grupo de trabajadores petroleros, dijo el miércoles a Venezolana de Televisión que las instalaciones del Ministerio de Petróleo y Minería fueron atacadas, así como las instalaciones de la petrolera estatal PDVSA.

Los incidentes, indicó Muñoz, se produjeron en el estado de Barinas.

Según Muñoz, los atacantes buscaban generar temor en los trabajadores y socavar el apoyo de éstos al gobierno de Maduro.

El bloque oficialista, que ganó por amplia mayoría las elecciones municipales de diciembre, se ha mantenido cohesionado en medio de la crisis política y económica que enfrenta el país. En medio de la tensa situación, Maduro ha contado con el apoyo de la Asamblea Nacional, que es controlada por el oficialismo, el Poder Judicial y la fuerza armada.

Paralelamente, la diputada opositora María Corina Machado, por quien la Asamblea Nacional votó para que se le retirara la inmunidad ante el Tribunal Superior, viajó a Miami y podría hablar el viernes ante la OEA.

Machado ocupará el asiento de Panamá — con el cual Venezuela rompió relaciones — para que haga su presentación ante el organismo.

"Es fundamental que el mundo entienda lo que está pasando en nuestro país", dijo Machado acerca de su próxima comparecencia ante la OEA a un reportero de la AP que estaba en su propio vuelo.

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Los corresponsales Andrew Rosati en Miami y el corresponsal Jorge Rueda contribuyeron a este despacho.