Que lleguen las ofertas y empiece el despilfarro.

Armados con unos 10 millones de dólares más para gastar, gracias al tope salarial aumentado, los equipos de la NFL se lanzan al mercado de agentes libres que se abre el martes. Para finales de semana, la mayoría de los premios más codiciados tendrá dueño, mediante el desembolso de una cantidad de dinero que sería suficiente para financiar un gobierno pequeño.

El proceso continuará por meses. Muchos de los jugadores que parezcan una ganga terminarán reincorporándose a sus equipos anteriores hasta mucho después de la subasta inicial.

"La agencia libre por sí misma es una situación de sobrepago", dijo el ex ejecutivo de la NFL Bill Polian, que armó tres equipos de Super Bowl y ahora es analista para ESPN y SiriusXM. "Es por eso que el sindicato luchó tanto por obtenerla".

"Se trata básicamente de jugadores de categoría 'B', cuyos agentes buscan dinero de categoría 'A'. Los equipos son obligados a lidiar con algunas situaciones, y uno tiene que aceptar lo que venga y hacerlo", agregó Polian.

Si bien Polian deja en claro que los auténticos jugadores de elite nunca están disponibles en la agencia libre, la generación de 2014 tendrá muchos integrantes elegidos al Pro Bowl y que han formado parte de equipos ideales de la liga. Vienen en todos tamaños y para todos los puestos, desde pass rushers como Jared Allen, Justin Tuck y Antonio Smith hasta running backs como Maurice Jones-Drew y Willis McGahee.

El grupo está condimentado con un gran número de wide receivers, que incluye desde los que apenas empiezan a destacar (Julian Edelman, Golden Tate, Eric Decker y Emmanuel Sanders) hasta los que han demostrado un gran nivel (Hakeem Nicks, James Jones, Santana Moss).

Como es de esperarse, no cuenta con potenciales quarterbacks titulares. Los nombres más reconocidos son Josh McCown, Chad Henne, Matt Cassel y Michael Vick.

Varios equipos han decidido dejar que jugadores clave tanteen el terreno, incluyendo los dos rivales del Super Bowl.

Los Seahawks de Seattle, campeones de la NFL, podrían perder a titulares de la talla de Tate, el cornerback Brandon Browner, el tackle Breno Giacomini y el defensive end Michael Bennett, además del placekicker Steven Hauschka. Quienes podrían salir de Denver son Decker, Beadles, los cornerbacks Dominique Rodgers-Cromartie y Champ Bailey, los defensive ends Robert Ayers y Shaun Phillips, el running back Knowshon Moreno y el linebacker Wesley Woodyard.