Lucía Leal

El uso de gas sarín contra civiles en Siria, la violencia contra disidentes en Cuba, la falta de independencia judicial en Venezuela y los asesinatos de manifestantes en Egipto fueron algunas de las mayores violaciones de derechos humanos en el mundo en 2013, dijo hoy el Gobierno de EE.UU.

Esos países, junto a Ecuador, China, Irán, Corea del Norte, Rusia, Ucrania, Afganistán, República Centroafricana y Sudán del Sur, entre otros, acaparan las críticas del informe anual sobre derechos humanos del Departamento de Estado, enviado hoy al Congreso para servir como referencia a la hora de conceder ayuda exterior a los países.

"Hoy reafirmamos nuestro compromiso de mantenernos del lado de los muchos que buscan dignidad, y contra los pocos que se la niegan", dijo el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, en su discurso de presentación del informe.

En 2013, EE.UU. observó en todo el mundo tendencias como la creciente represión de manifestaciones populares, el aumento de restricciones a la libertad de expresión y prensa, la impunidad de abusos cometidos por fuerzas de seguridad, la "falta de protecciones eficaces de derechos laborales" y la "marginalización de grupos vulnerables", en particular el colectivo homosexual.

"En unos 80 países de todo el mundo, las comunidades LGBT enfrentan leyes discriminatorias y prácticas que atacan su dignidad humana básica y merman su seguridad", indicó Kerry.

El titular de Exteriores expresó, además, su compromiso con "un mundo donde decir tu opinión no te lleve a ser procesado, donde practicar o cambiar tu fe no te lleve a prisión y donde protestar pacíficamente en las calles no haga que te den una paliza en un callejón o incluso te maten a plena luz del día".

Según el informe, la represión más violenta de manifestaciones en el último año tuvo lugar en Egipto, donde "las fuerzas de seguridad mataron aproximadamente entre 600 y 900 manifestantes al disolver dos protestas".

Aún así, Estados Unidos considera que la violación de derechos humanos más flagrante en 2013 tuvo lugar en Siria, donde el ataque con gas sarín atribuido al Gobierno de Bachar Al Asad dejó al menos 1.429 civiles muertos, según el Departamento de Estado.

"La tragedia que vive el pueblo sirio destaca en sus dimensiones y su coste humano" respecto al resto de violaciones en el mundo, sostiene el informe, que denuncia además los ataques contra civiles, las torturas y masacres, los desplazamientos forzados y el "bloqueo a la asistencia humanitaria" en el país.

En Latinoamérica, Cuba, Venezuela y Ecuador son los tres países destacados por el Departamento de Estado como los más problemáticos, el último de ellos por primera vez en los últimos años; mientras que Honduras, que en el informe relativo a 2012 entró en esa "lista negra", no se menciona en el presente año.

Aunque el periodo estudiado no cubre las protestas de las últimas dos semanas en Venezuela, Kerry las incluyó hoy en su evaluación, al lamentar que el Gobierno de Nicolás Maduro haya "enfrentado a los manifestantes pacíficos desplegando justicieros armados, encarcelando a estudiantes y limitando gravemente las libertades de expresión y asamblea".

El informe cita como principales violaciones en Venezuela la "corrupción, la politización del sistema judicial y los actos del Gobierno para impedir la libertad de expresión y restringir la de prensa".

En el caso de Ecuador, el recorte a las libertades de expresión, prensa y asociación son la razón principal que cita EE.UU. para incluir al país en su "lista negra" de derechos humanos, además de la falta de independencia del poder judicial en el país andino.

Cuba repite en el mismo apartado debido a que el Gobierno reprimió las libertades de expresión y asamblea mediante "amenazas, intimidación, violencia" y detenciones temporales "sin justificación legal".

El informe destaca además la corrupción y los abusos por parte de la policía y las fuerzas armadas en México, además de la impunidad y la ineficiencia del sistema judicial en Colombia.

Sobre Irán, el informe ve "pocas mejoras de los derechos humanos bajo el nuevo Gobierno" de Hasán Rohaní, que llegó al poder en unas elecciones "manipuladas" y que no han evitado que persistan las restricciones a las libertades de expresión y asociación.

Respecto a China, EE.UU. cree que el Gobierno sigue reprimiendo a defensores de derechos civiles, especialmente en las regiones autónomas de Xinjiang y Tibet, pese a haber puesto fin a campos de reeducación y relajado la política del hijo único.

El informe detecta avances en los derechos humanos en países como Libia, Túnez, Yemen o Haití, en este caso por la aprobación de una ley que prohíbe la discriminación a personas con discapacidad. EFE

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