Decenas de pueblos y aldeas de la amazonia boliviana quedaron aislados del resto del país por la crecida de ríos debido a las lluvias que golpean a Bolivia y que hasta el jueves provocaron 49 muertes, según las autoridades.

El propio presidente Evo Morales reconoció la imposibilidad de abastecer con alimentos a miles de damnificados porque caminos y carreteras están bajo agua y sólo es posible llegar en helicóptero, pero hay pocas aeronaves y son pequeñas.

Los ríos se convirtieron en inmensos lagos lodosos que cubren la llanura. Sólo sobresalen las copas de árboles altos y techos de casas en algunas poblaciones más castigadas del departamento amazónico de Beni, al noreste de La Paz, según imágenes áreas de la televisión estatal y privada.

Varias poblaciones de esa región quedaron sin electricidad, combustible y agua potable y racionan los alimentos. Más de un centenar de camiones han quedado atrapados en el lodo al igual que miles de vacunos.

Morales dijo que más de 54.000 familias están afectadas, 36.000 hectáreas de cultivos quedaron anegadas y 1.829 viviendas resultaron destruidas por las lluvias que entre enero y lo que va de febrero han rebasado los niveles normales. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología dijo que el período lluvioso se extenderá hasta mediados de marzo.

El fin de semana un cerro se desmoronó sobre una aldea del centro de Bolivia y sepultó a 14 personas. Días antes otro deslave mató a diez pobladores. Otras personas han muertos arrastradas por turbiones en zonas altas.

Algunas familias que no han sido evacuadas y están acostumbradas a periódicas inundaciones permanecen en sus viviendas con el agua por encima de la rodilla y realizan sus tareas domésticas en maderas que flotan en el agua.

El gobierno ha declarado la emergencia nacional pero el gobernador del departamento de Beni, Carmelo Lens, ha pedido declarar a su región zona de desastre.

Antes el período de lluvias duraba cuatro meses, pero ahora es más corto y por tanto llueve la misma cantidad en períodos más breves y eso tiene que ver con el cambio climático, dijo a The Associated Press el ambientalista Dirck Hoffmann, director del Instituto Boliviano de la Montaña.

Otro factor que contribuye a las inundaciones en tierras bajas es la deforestación de bosques en las pendientes andinas. Los ríos amazónicos se saturan de sedimento y se desbordan y eso agrava los efectos del cambio climático, según el experto.