El cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes confirmó hoy que su mamá y tres hermanos viajarán a Roma, donde el 22 de febrero será investido como nuevo purpurado de la iglesia católica por el papa Francisco.

"Yo salgo el 17 (de febrero), mi mamá y mis hermanos salen el 20, para llegar el 21", dijo Brenes a periodistas.

El nuevo cardenal es el mayor de cuatro hermanos, dos mujeres y dos varones, que perdieron a su padre hace más de 20 años.

De origen humilde, Brenes señaló que llegar varios días antes del evento le permitirá probarse su nueva sotana púrpura, que fue dada a hacer en Roma, por "un grupo de personas que gentilmente ha hecho una colecta".

Brenes, quien es arzobispo de la Arquidiócesis de Managua, es apenas el segundo sacerdote en ser nombrado cardenal de la iglesia católica en la historia de Nicaragua.

El papa Francisco nombró al nuevo cardenal nicaragüense el pasado 12 de enero, junto con otros 18 clérigos.

Antes, en 1985, el papa Juan Pablo II había nombrado a Miguel Obando Bravo, quien por ser octogenario hoy es cardenal emérito.

El nuevo purpurado, de 64 años de edad, confirmó que también estará acompañado en Roma por el obispo auxiliar y vicario de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, y por el vicario de la Pastoral, Miguel Mántica.

Los tres sacerdotes conformarán la delegación oficial que viajará desde Nicaragua a El Vaticano, con motivo de la investidura de los 19 nuevos cardenales.

Brenes permanecerá en El Vaticano hasta el 28 de febrero, donde se reunirá con otros eclesiásticos que conforman la Pontificia Comisión de América Latina.

Con un 58,5 % de fieles en la población nicaragüense, la iglesia católica es la religión más seguida en Nicaragua, según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

ACAN-EFE