Bolivia tendrá este año una tasa de inflación y de crecimiento de 5,5% después de que su producto interno bruto registrara el año pasado la mayor tasa de expansión de las últimas tres décadas, pronosticó el lunes el Fondo Monetario Internacional.

Tras concluir una evaluación anual de la economía boliviana, los directores ejecutivos celebraron el sólido desempeño económico de Bolivia en 2013 porque registró un mayor crecimiento económico, sólidos resultados fiscales y externos y mejoras en las condiciones de vida, y observaron que las perspectivas a corto plazo son favorables.

El FMI atribuyó la tendencia de la economía boliviana en 2013 a fuertes exportaciones de hidrocarburos, un sólido consumo privado y políticas macroeconómicas, y consideró que el crecimiento de 2014 estará sustentado en las exportaciones de hidrocarburos y un moderado impulso fiscal.

El organismo multilateral halagó la restricción monetaria con la que las autoridades bolivianas respondieron a un aumento de la inflación provocado a mediados de 2013 por shocks en la oferta de alimentos, por lo que espera que La Paz logre anclar este año la tasa inflacionaria en 5,5%, un punto por debajo de 2013.

Ana Corbacho, jefa de la misión del FMI que el 27 de enero viajó a la nación sudamericana, identificó en conferencia telefónica como sus riesgos externos principales los precios internacionales de hidrocarburos y el comportamiento de sus dos socios principales, Argentina y Brasil.

La presidenta argentina Cristina Fernández anunció la semana pasada aumentos de jubilaciones y otras prestaciones sociales en un contexto de fuerte incremento de la inflación luego de una devaluación del peso de cerca de 23% en enero, la mayor en la última década.

Corbacho precisó que Bolivia está en una posición holgada para enfrentar cualquier golpe externo ya que ha incrementado sus reservas a casi un 50% del PIB y explicó que los contratos de exportación de gas a Brasil y Argentina son a largo plazo y actualizan los precios con rezago respecto de los mercados internacionales, lo que retrasaría cualquier impacto.

El FMI alertó también sobre distorsiones que pudiera causar la nueva Ley de Servicios Financieros que busca subordinar las actividades del sector financiero a objetivos sociales, tales como la regulación de tasas activas y la fijación de cuotas mínimas de préstamos para el sector productivo y para viviendas de interés social.

"Esas medidas podrían complicar el manejo de la política monetaria, conllevar a un sobreendeudamiento de segmentos de la población y reducir la capitalización y oferta de crédito a mediano plazo, lo cual sería contraproducente para profundizar una inclusión financiera", advirtió Corbacho.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como: www.twitter.com/luisalonsolugo