El Gobierno argentino declaró dos días de duelo por la muerte hoy de nueve miembros de los equipos de emergencias que intentaban apagar un incendio en un almacén del sur de Buenos Aires, mientras otros siete continúan ingresados con heridas graves, según fuentes oficiales.

El secretario de Seguridad argentino, Sergio Berni, detalló que las víctimas fatales son seis integrantes de los bomberos de la Policía Federal, dos integrantes de Defensa Civil y un bombero voluntario.

Las muertes se produjeron al derrumbarse parte de la mampostería del edificio, situado en el barrio de Barracas, mientras los equipos de emergencia iniciaban las tareas para sofocar el incendio.

A raíz de la tragedia, la presidenta argentina, Cristina Fernández, decretó dos días de duelo nacional y se suspendió la esperada presentación del programa gubernamental Fútbol Para Todos.

"Queremos manifestar nuestra consternación y nuestro dolor a los familiares de las víctimas", manifestó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, durante una breve comparecencia de prensa.

Otros siete rescatistas fueron hospitalizados con politraumatismos graves y uno de ellos, perteneciente al cuerpo de bomberos, se encuentran en estado crítico.

"Hemos recibido siete pacientes, de los cuales tres han fallecido, dos de sexo masculino y uno femenino. Otro fue derivado al Churruca, dos han sido dados de alta y uno fue intervenido y está en terapia intensiva", informó el director del hospital Argerich de Buenos Aires.

El incendio se declaró alrededor de las 09.00 hora local (12 GMT), en un edificio de construcción antigua que servía como depósito de documentos, cuya estructura colapsó a consecuencia del fuego ocasionando cuatro derrumbes que sepultaron a las víctimas.

"Nos pasó una desgracia que no tenía que haber pasado", lamentó uno de los rescatistas, al borde de las lágrimas, en el lugar de los hechos.

"Llegamos, estaba el incendio. Ahí se vino la pared y los atrapó a todos. Cuando trabaja el fuego, no puedes prever nada. Lo único que pedimos es que recen por nuestros compañeros que ya no están. Cobramos dos mangos y ponemos el pecho y laburamos todos los días", continuó, en declaraciones televisivas.

"Estoy orgulloso de todos estos compañeros, porque estando compañeros muertos siguieron trabajando", expresó uno de los delegados gremiales de los servicios de emergencias de Buenos Aires a la televisión local.

El representante sindical aseguró que "sorprende lo que sucedió", considerando las características de la estructura, aunque las valoraciones corresponderán a los peritos.

El delegado gremial defendió la necesidad de tener un protocolo general de emergencia "simple, fácil y entendible", que mejore la coordinación entre los distintos cuerpos de emergencias y aseguró que hay que en su opinión el equipamiento del personal "no es suficiente".

En la misma línea, un delegado gremial de Defensa Civil subrayó que "no se puede seguir trabajando así" y que "tiene que haber un protocolo".

"Hoy es una gran conmoción para Barracas porque perder cinco o seis bomberos, o la cantidad que sea, te conmueve mucho", contó a Efe el vecino Juan Carlos Giles, al borde de las lágrimas, quien vio cómo la pared del edificio caía sobre "alrededor de las quince personas que estaban trabajando ahí".

"Estamos muy consternados, son compañeros nuestros", señaló Alberto Crescenti, titular del Sistema de Atención Médica de Emergencias (Same).

"Me quedé dura (impactada) al escuchar la explosión", dijo a Efe una vecina del barrio que estaba paseando a su perro a media cuadra del almacén en el momento que comenzó el incendio.

El almacén era operado por la multinacional estadounidense Iron Mountain, dedicada a la gestión de archivos, protección de datos y destrucción de información.

"Era depósito de documentación de bancos y de importantes empresas. Tenían un excelente sistema de protección antiincendios, por eso se está investigando. Será la Justicia la que determinará cuál fue la causa del incendio. Hay que ver si el sistema estaba funcionando bien", explicó el secretario de Seguridad argentino.

Todos los empleados de la empresa, que aún no se ha pronunciado, resultaron ilesos y las viviendas vecinas tampoco resultaron afectadas.