La opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) denunció hoy que durante enero de 2014 registró por lo menos 1.052 detenciones arbitrarias por motivos políticos en la isla.

En su primer informe mensual sobre represión del año en curso divulgado este lunes, la CCDHRN indica que las detenciones tuvieron como principal objetivo "silenciar las voces disidentes" durante la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) celebrada la pasada semana en La Habana.

"El gobierno de Cuba exhibió como nunca antes su enorme capacidad de control social e intimidación desde una semana antes de celebrarse la II Cumbre de la Celac", sostiene el informe suscrito por el líder de la Comisión, Elizardo Sánchez.

Asimismo indica que durante ese periodo fueron desplegados "miles de efectivos de la policía política secreta, otros cuerpos represivos y elementos parapoliciales" y que "centenares de opositores" fueron sometidos a "arrestos domiciliarios de facto, sin mandato judicial".

El comunicado añade que "predominaron los secuestros policiales sin dar a conocer el paradero de los detenidos ni permitirles comunicarse de inmediato, vía telefónica, con sus familiares o abogados".

Además asegura que han documentado denuncias de opositores de "al menos 79 agresiones físicas, 91 actos de hostigamiento, 89 'actos de repudio' y 53 actos vandálicos" contra sus hogares durante el pasado mes de enero.

El grupo apuntó que en ese mismo mes, además, 179 disidentes cubanos fueron "agredidos físicamente"; 153 sufrieron los llamados "actos de repudio", y una cifra igual padeció "otras formas de hostigamiento" como "acciones vandálicas" en sus hogares.

Sánchez apunta que el número de detenidos en enero es semejante al registrado en diciembre de 2013 y señala que "no aprecia ninguna señal indicativa de que el gobierno esté pensando en disminuir la represión de los ciudadanos que se atreven a disentir".

No obstante, considera que "cabe esperar" que el gobierno cubano responda "positivamente" al pedido "sin fisuras" realizado por el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, para que ratifique, los dos grandes pactos de derechos humanos de esa organización que firmó hace seis años.

"Aún haciéndolo, es poco probable que el gobierno de Cuba este dispuesto a respetarlos y aceptar la cooperación internacional en ese campo", opinó el activista.

El Gobierno cubano considera a los disidentes "contrarrevolucionarios" y mercenarios al servicio de Estados Unidos.