El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi reapareció hoy en un mitin en la isla de Cerdeña en el que desmintió las divergencias en el seno de su formación, Forza Italia, y presentó a su nuevo consejero, el periodista Giovanni Toti, del que dicen puede ser su heredero político.

Desde el pasado 27 de noviembre, cuando fue expulsado del Senado por su condena en firme por corrupción, Berlusconi no había vuelto a hablar en público, aunque sí había participado en reuniones con sus correligionarios.

La reaparición del presidente de Forza Italia en un mitin para apoyar a su candidato Ugo Cappellacci para las próximas elecciones regionales en Cerdeña, se convirtió en un nuevo espectáculo con chistes y bromas.

"Os presento a un amigo mío, se llama Giovanni Toti, desde hace años trabaja en Mediaset y ha renunciado a un sueldo estupendo, como todos los que trabajan en Mediaset, por amor hacia mí. Pero os aseguro que no somos gays", dijo Berlusconi.

Berlusconi presentó así a Toti, hasta ahora director de los informativos de "Rete4", uno de los canales de Mediaset, el grupo televisivo de su propiedad y a quien ha nombrado consejero político del partido.

La prensa italiana presenta a Toti, de 45 años de edad, como el candidato a ser el delfín de Berlusconi en un intento de realizar un cambio generacional del partido, algo que no ha gustado en las filas de Forza Italia, aseguran los medios.

Además Berlusconi buscaría un heredero político, debido a que por su condena en firme por el caso Mediaset, fue expulsado del Senado y no podría presentarse a elecciones en los próximos seis años, como dispone la actual legislación italiana.

Berlusconi aseguró que los problemas de los que habla la prensa "son estupideces" y que no habrá ningún cambio generacional.

Al respecto, Berlusconi, de 78 años, bromeó también sobre las fotografías publicadas la semana pasada en el periódico británico "Sunday Times", al asegurar que pretendían representarlo cuando tuviera 90 años pero que las vendieron como si fueran de ahora.

"Algunas arrugas hay, pero mis 80 años los llevo fenomenal", dijo Berlusconi, quien después "invitó" a las mujeres presentes a tocar su cara para comprobarlo.

Berlusconi volvió a aprovechar la ocasión para declararse "un perseguido" de la Justicia y aseguró que su mala suerte ha sido "haber coincidido con tres presidente de la República de izquierdas".