El Gobierno de Estados Unidos condenó hoy la detención y acoso de opositores al Gobierno cubano durante la celebración de la II Cumbre de la Celac en la Habana y pidió a los líderes extranjeros participantes que defiendan las libertades.

En un comunicado, el Departamento de Estado se hizo eco no solo de las detenciones sino de las presiones denunciadas por miembros de la disidencia cubana para que no realicen acciones de protesta y no salgan a la calle durante la cumbre iniciada hoy.

"Condenamos tales acciones y urgimos al gobierno cubano a que permita a los ciudadanos cubanos expresar sus opiniones libremente y se les permita reunirse pacíficamente en el ejercicio de sus derechos", explica la nota.

El comunicado también anima a los participantes en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) a "reunirse con el cubano de a pie y los miembros de la sociedad civil para demostrar su apoyo a la libertad de expresión y al derecho de asamblea pacífica".

La opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) denunció el lunes una oleada represiva en los últimos días para "amordazar" e "intimidar " a la disidencia interna durante la cumbre.

El grupo que lidera el activista Elizardo Sánchez calcula que, entre el 23 y 26 de enero, al menos 40 disidentes sufrieron arrestos y detenciones temporales.

Estados Unidos, por su parte, reiteró hoy su compromiso con el sistema interamericano como medio de promoción de la cooperación, las instituciones democráticas, seguridad ciudadana, prosperidad y respeto a los derechos humanos.

En este sentido, el Departamento de Estado dijo que Estados Unidos espera tener productivas reuniones con líderes latinoamericanos durante la Cumbre de las Américas que se celebrará en 2015 en Panamá, a la que por el momento no asistirá Cuba mientras el país no se reintegre en la Organización de Estados Americanos (OEA) tras más de medio siglo de desacuerdos.

La Celac reúne a 33 países de América, todos menos EE.UU. y Canadá.