Honduras, con la tasa de homicidios "más alta a nivel mundial durante 2013" y un aumento constante de los mismos en la última década, presenta "gravísimos índices de criminalidad e impunidad por violaciones de derechos humanos", según el informe de Human Rights Watch (HRW) presentado hoy en Sao Paulo.

De acuerdo con la ONG, "la actuación de las instituciones a cargo de la seguridad pública sigue siendo en gran medida ineficaz y ha estado asociada con numerosos señalamientos de corrupción y abusos, mientras que las iniciativas que procuran reformar estas fuerzas no han conseguido avances importantes".

HRW destaca que entre los colectivos más afectados por los ataques de los violentos están "periodistas, activistas campesinos y personas LGBTI" y que, "aun así, el Gobierno no juzga a los responsables ni brinda protección a quienes se encuentran en riesgo".

Igualmente, afirma que ha habido "avances muy limitados" en el juzgamiento de los abusos cometidos tras el golpe de Estado en 2009 contra el presidente Manuel Zelaya, mientras que sobre el sistema carcelario asegura que existen "condiciones inhumanas sistémicas".

De otra parte, el informe anual muestra su preocupación por el sistema judicial hondureño: "Tras despedir arbitrariamente del cargo a cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia en diciembre de 2012".

Según el relato, "el Congreso sancionó una ley que habilita a este poder a destituir jueces y al fiscal general, una medida que profundiza el debilitamiento de la independencia judicial y fiscal".