El principal grupo opositor sirio, respaldado por Occidente, amenazó el lunes con ausentarse de las negociaciones de paz esta semana que intentar poner fin a la guerra civil, y criticó la decisión de la ONU a último momento de invitar a Irán, poniendo en duda meses de labores diplomáticas.

La invitación cursada a Teherán por el secretario general de la ONU Ban Ki-Moon ocurrió después que dijera haber recibido garantías de Irán de que aceptó el principio del encuentro: establecer un gobierno de transición en Siria, gobernada por la dinastía Assad desde 1970.

Las negociaciones tienen como fin reunir por primera vez representantes del gobierno del presidente Bashar Assad y miembros de la oposición respaldada por Occidente que intenta derrocarlo.

Autoridades estadounidenses dijeron que Irán no ha cumplido con los requisitos necesarios para participar en las conversaciones de paz y la invitación que le extendió la ONU debe retirarse a menos de que respalde completamente los objetivos de la reunión.

En declaraciones a la prensa el lunes, funcionarios estadounidenses que pidieron el anonimato por no estar autorizados a discutir el asunto en público, dijeron que las declaraciones públicas de Irán sobre la conferencia de paz "se quedan muy cortas" respecto a los requerimientos sobre la participación de Irán.

Los diplomáticos y líderes políticos reconocieron que es improbable un final rápido en un conflicto que ha causado la muerte de más de 130.000 personas y desató la peor crisis humanitaria en décadas. Los frentes de batalla están congelados desde principios del 2013 y la Coalición Nacional Siria tiene poca influencia o respeto entre los insurgentes sirios.

No obstante, el diálogo patrocinado por la ONU que tiene lugar esta semana en Ginebra y Montreux intenta por lo menos que dialoguen ambas partes, aunque esa posibilidad fue puesta en entredicho el lunes.

Ahmad Ramadan, miembro de la Coalición Nacional Siria, dijo que la oposición "suspende" su participación por la invitación a Irán.

Ban dijo que invitó a Irán tras "hablar extensamente los últimos días" con el canciller iraní Javid Zarif, que "prometió desempeñará un papel positivo y constructivo en Montreux."

El propósito de la conferencia, llamada Ginebra 2, es trazar un mapa para la paz en Siria según el adoptado por Estados Unidos, Rusia, y otras grandes potencias en junio del 2012. Ese plan incluye la creación de un gobierno de transición de unidad nacional, con plenos poderes ejecutivos, y eventuales elecciones.

La vocera de la cancillería iraní Marzieh Afkham dijo el lunes, según la agencia noticiosa oficial IRNA, que Irán asistirá a la conferencia Ginebra 2 tras la invitación, y agregó que no aceptará condiciones.

Arabia Saudí, una de las que más respalda a la oposición siria, dijo que Irán debería aprobar primero el encuentro de Ginebra del 2012 que pide un gobierno de transición en Siria.

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Hinnant contribuyó desde París y Ayse Wieting desde Estambul.