La epidemia de lesiones graves ha afectado esta temporada más que nunca a jugadores claves en sus equipos que además los han apartado de la competición por lo que resta de competición.

La primera baja significativa fue la del base estrella de los Bulls, Derrick Rose, que después de haberse perdido toda la temporada anterior con una lesión grave de ligamentos de rodilla, cuando estaba recuperando la forma volvió sufrir la rotura de menisco en la derecha.

La misma historia les ha tocado vivir al base Russell Westbrook, de los Thunder de Oklahoma City, y al escolta estrella de Los Ángeles Lakers, Kobe Bryant, que tras un largo proceso de recuperación de la rotura del tendón de Aquiles del pie izquierdo, después de jugar a penas seis partidos vio como se volvía a lesionar.

Aunque esta vez tanto Westbrook, que ha pasado ya tres veces por el quirófano para recuperarse de una lesión de la rodilla derecha, como Bryant esperan estar listos para volver a la competición a partir del Partido de las Estrellas que este año se va a disputar el 16 de febrero en el New Orleans Arena, campo de los Pelicans.

No tendrán la misma suerte el pívot dominicano Al Horford, el jugador franquicia de los Hawks de Atlanta, que se perderá todo lo que resta de temporada con una rotura de un músculo pectoral.

Su baja deja a los Hawks en peligro de que al final de la temporada regular no puedan estar dentro de los ocho equipos de la Conferencia Este que disputen la fase final.

Los mismo le sucede al pívot cubano estadounidense Brook López, de los Nets de Brooklyn, que se fracturó un hueso en el pie derecho que también le costó el perderse todo lo que resta de temporada.

La última víctima de las lesiones graves fue el base estrella de los Suns de Phoenix, Eric Bledsoe, que sufrió la rotura del menisco de la rodilla derecha y será baja por lo que resta de temporada.

Además de perderse toda la temporada tanto Rose, Horford, López y Bledsoe tuvieron que pasar por el quirófano para corregirle las lesiones y permitirles que puedan tener una recuperación completa.

Pero mientras eso suceda, sus equipos han perdido al jugador franquicia con el que esperaban ser más competitivos, como se puede ver también en los equipos de los Lakers y los Thunder, que sin Bryant y Westbrook, el primer es perdedor y el segundo menos competitivo.

Los Lakers desde que Bryant no juega con ellos esta temporada tienen marca perdedora de 13-21, mientras que los Thunder se han quedado con 8-7.

Las buena noticia ha sido la vuelta en plenitud del pívot español Marc Gasol, con los Grizzlies de Memphis, que después de perderse 23 partidos con lesión en la rodilla izquierda, en los tres que ha disputado su equipo tiene marca ganadora de 3-0.

Los Knicks ya disfrutan también del apoyo del pívot Tyson Chandler que sufrió una grave lesión de rodilla al comienzo de temporada, y el base estrella de Los Ángeles Clippers, Chris Paul, también espera estar recuperado en las próximas semanas de la torcedura del hombro derecho que sufrió ante los Mavericks de Dallas.