El expresidente de Honduras y diputado electo, Manuel Zelaya, dijo hoy que la reforma fiscal aprobada en diciembre pasado por la mayoritaria bancada oficialista del Parlamento es "lesiva" para la economía de su país y aseguró que la oposición la revocará cuando empiece el próximo gobierno.

"Estamos totalmente en contra porque la consideramos lesiva para la economía del país, eso va a producir más estancamiento económico", declaró Zelaya a Acan-Efe en comunicación telefónica, en alusión a la Ley de Ordenamiento de las Finanzas Públicas, Control de las Exoneraciones y Medidas Antievasión.

La reforma, en vigor desde el pasado día 2, "afecta al pueblo, en especial a la clase más desprotegida", subrayó el exgobernante, quien ganó uno de los 128 escaños del Congreso Nacional por el partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), que él dirige.

Las medidas aprobadas aumentaron del 12 % al 15 % la tasa del Impuesto sobre Ventas, incluye nuevos gravámenes o eleva algunos ya vigentes para productos y servicios, además de suprimir o limitar exoneraciones, según la información oficial.

La reforma fue aprobada a pedido del presidente saliente, Porfirio Lobo, y el mandatario electo, Juan Orlando Hernández, del gobernante Partido Nacional, y quien asumirá el poder el próximo día 27.

Zelaya, derrocado en junio de 2009, dijo haber sido el único gobernante del país centroamericano que no estableció impuestos durante su Gobierno.

"Yo goberné sin un solo impuesto, eso quiere decir que para gobernar lo que se necesita es meterle dinero a los bolsillos de la gente, no sacarle con más impuestos", expresó.

Enfatizó que el nuevo Congreso Nacional, que se instala el próximo 25 de enero, "va a revocar esa ley", que calificó como "impositiva" y aseguró que los diputados de la oposición se unirán para "atender el mandato popular" del pueblo hondureño.

Libre se erigió como la primera fuerza de oposición con 37 diputados, mientras que el Partido Liberal logró 27, el Anticorrupción (PAC) 13 y el Partido Nacional 48.

En tanto, el Innovación y Unidad-Social Demócrata (PINU-SD), la Democracia Cristiana, y Unificación Democrática obtuvieron uno cada uno.

Cincuenta diputados de Libre, el PAC y el PINU-SD firmaron este miércoles un pacto, denominado "gran Acuerdo por la Gobernabilidad de Honduras", en el que se comprometen a reformar o derogar el paquete fiscal, pero, para ello se necesitan al menos 65 votos, por lo cual tendrán que buscar alianzas con los opositores liberales.

"Nuestra labor será unificar la bancada de la oposición para revertir esa ley; El presidente (Juan Orlando Hernández) no va a vetar una ley que favorezca al pueblo, eso sería como dar al traste con su imagen", dijo Zelaya.

Los diputados de la oposición "harán propuestas constructivas en base a una visión de desarrollo diferente a este modelo de explotación que en este momento se está aplicando", indicó.

La reforma es rechazada por diversos sectores, incluidos activistas del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), cuyo coordinador general también es Zelaya, que protestaron este jueves en Tegucigalpa contra las medidas fiscales y pidieron su derogación.

Sin embargo, Zelaya no asistió a la manifestación porque estaba "fuera de la ciudad", según dijo a Acan-Efe.

El subcoordinador del FNRP, Juan Barahona, declaró a Acan-Efe que las medidas fiscales "golpean fuertemente al pueblo hondureño" y dijo que seguirán "la lucha" en las calles hasta que sean derogadas.

En la protesta pacífica, que inició en el parque El Obelisco de Comayagüela y terminó frente al Parlamento, centro de Tegucigalpa, participaron unos 1.000 activistas del FNRP, que surgió tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 a Zelaya.

Los manifestantes portaban banderas en rojo y negro del FNRP y se pronunciaron también contra la pobreza, el desempleo, la violencia y otros problemas que afectan a Honduras, un país con 8,5 millones de habitantes de los que el 70 % vive en la pobreza. ACAN-EFE

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