Breaking Bad", "Behind the Candelabra" y "Brooklyn Nine-Nine" triunfaron hoy en las categorías televisivas de la 71 edición de los Globos de Oro, premios de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA) que se entregaron en Los Ángeles en una ceremonia plagada de estrellas.

Las tres producciones hicieron doblete al alzarse con los galardones principales, así como con reconocimientos interpretativos, en una gala que volvió a dejar con las manos vacías a la colombiana Sofía Vergara.

"Breaking Bad", la historia de un profesor de química que se convierte en exitoso narcotraficante, se consagró como mejor drama del 2013, año en el que se despidió de la audiencia tras cinco temporadas y entre gran expectación.

Su protagonista, Bryan Cranston, recogió el galardón de mejor actor dramático de la pequeña pantalla, el primero de su carrera, después de varios Emmy por encarnar el personaje de Walter White.

La victoria de "Breaking Bad" era más que previsible, lo mismo que la de "Behind the Candelabra" como mejor telefilme o miniseries.

Bajo la dirección de Steven Soderbergh, "Behind the Candelabra" adaptó a la televisión la vida del conocido pianista de Las Vegas, Liberace, a quien encarnó Michael Douglas arropado por Matt Damon.

Ambos actores disputaron la candidatura de mejor actor en telefilme o miniserie en la que finalmente se impuso el veterano Douglas por, según sus propias palabras, tener más escenas que Damon en el largometraje.

Menos esperada era una victoria de "Brooklyn Nine-Nine" como mejor comedia televisiva, un galardón que disputaba a "Girls", "The Big Bang Theory", "Modern Family" y "Parks and Recreations".

"Brooklyn Nine-Nine", serie de detectives neoyorquinos, logró el máximo reconocimiento de la pequeña pantalla en los Globos de Oro por su primera temporada.

También debutante en unas nominaciones a estos premios era el protagonista de "Brooklyn Nine-Nine", Andy Samberg, que se llevó a casa la dorada presea como mejor actor de comedia.

Los miembros de la HFPA reconocieron la apuesta de la plataforma de distribución en internet Netflix con uno de sus galardones que fue a parar a Robin Wright como mejor actriz dramática.

Wright hizo de la fría y calculadora mujer del político interpretado por Kevin Spacey en "House of Cards", si bien no pudo contener la emoción cuando subió a por su galardón corriendo con tacones y sin un discurso preparado.

Su sorpresa solo fue superada por la británica Jacqueline Bisset que había sido nominada a los Globos de Oro por quinta vez en su larga carrera, aunque la suerte siempre le había sido esquiva.

Su primera candidatura se remonta a 1968 por "The Sweet Ride" y en esta ocasión disputaba el título de mejor actriz secundaria de televisión por su papel en "Dancing on the Edge".

A Bisset tardaron en salirle las palabras, aunque una vez recuperó la calma terminó superando con creces su tiempo para los agradecimientos.

Desde la salón del hotel Beverly Hilton, Sofía Vergara contemplaba por cuarta vez cómo otra de sus compañeras de profesión ganaba en los Globos de Oro el premio al que desde 2010 aspira año tras año con su personaje de Gloria Delgado-Pritchett de "Modern Family".

El mismo premio, pero por parte masculina, fue para el padre de Angelina Jolie, Jon Voight, que convenció a la HFPA con su interpretación en "Ray Donovan".

Voight fue el único de todos los vencedores en las categorías televisivas que ya tenía Globos de Oro en su poder. Voight había ganado en 1970, 1979 y 1986, aunque en los tres casos por trabajos cinematográficos ("Midnight Cowboy", "Coming Home" y "Runaway Train").

Como mejor actriz en telefilme y miniseries la balanza se decantó del lado de Elisabeth Moss, chica "Mad Men" que ganó como mejor actriz de telefilme o miniseries por "Top of the Lake".

Amy Poehler, que repetía como presentadora de la gala junto con su amiga, la actriz, guionista y productora Tina Fey, tuvo también su momento de gloria al conseguir el título de mejor actriz de comedia de la pequeña pantalla por "Parks and Recreation".

Fernando Mexía