Lucía Leal

Washington, 6 ene (EFEUSA).- El Tribunal Supremo bloqueó hoy temporalmente los matrimonios homosexuales en Utah mientras las autoridades estatales apelan una decisión judicial de diciembre que ha permitido casarse hasta hoy a más de 900 parejas gais, sumidas ahora en un "limbo legal".

En una breve orden escrita, la máxima instancia judicial del país puso en suspenso el veredicto emitido el pasado 20 de diciembre por el juez federal Robert Shelby, que declaró ilegal la ley de Utah que impedía las bodas entre personas del mismo sexo.

El Supremo emitió dos decisiones sobre casos relacionados con el matrimonio gay en junio de 2013, pero ninguno de ellos entraba a valorar directamente si la Constitución de EE.UU. garantiza el derecho a las uniones entre personas del mismo sexo, un asunto que sí está en el centro de la disputa en el caso de Utah.

Pese a que no se pronunció sobre el fondo del caso de Utah, la intervención de la máxima instancia judicial en esa disputa plantea la posibilidad de que se vea obligada finalmente a pronunciarse sobre el asunto que logró esquivar el año pasado, en caso de que las apelaciones sigan sucediéndose y se vea obligada a intervenir.

La breve orden de hoy fue una victoria para las autoridades de Utah, que quieren seguir aplicando una ley que los votantes del estado aprobaron en referéndum en 2004, y que definió el matrimonio como un enlace sólo posible entre un hombre y una mujer.

El pasado día 20, el juez federal Shelby declaró ilegal esa regulación por entender que viola los derechos de igualdad procesal garantizados por la Constitución de Estados Unidos.

Poco después del veredicto de Shelby, la Fiscalía General de Utah presentó una apelación ante la Corte federal de Apelaciones del Décimo Circuito, localizada en Denver (Colorado).

Además, el pasado 31 de diciembre, el estado remitió una solicitud a la jueza del Supremo Sonia Sotomayor, que se encarga de las peticiones de emergencia en el área geográfica donde se encuentra Utah, en la que pedía poner en suspenso la decisión judicial mientras proseguía el proceso de apelación.

En esa petición, el estado de Utah declaró que cada uno de los matrimonios celebrados desde el 20 de diciembre era "una afrenta a los intereses del estado y sus ciudadanos en lo relativo a poder definir el matrimonio a través de canales democráticos ordinarios".

Argumentó, además, que esa decisión ponía en peligro también "el rol único" del Tribunal Supremo como árbitro final de la cuestión constitucional, que es profundamente importante", sobre si el matrimonio gay es legal.

Sotomayor refirió esa petición al pleno de nueve jueces que integran el Supremo, quienes concedieron hoy esa solicitud sin dar explicaciones.

La decisión impide celebrar más matrimonios homosexuales en Utah hasta que concluya el proceso de apelación en la Corte de Apelaciones en Denver, que tiene previsto empezar a revisar escritos sobre el caso el próximo 27 de enero.

En una conferencia de prensa, el fiscal general de Utah, Sean Reyes, reconoció que se desconoce cuál será el destino de los cientos de parejas que ya han contraído matrimonio en este periodo, y que ahora se encuentran en un "limbo legal".

"Aún no tenemos respuestas respecto a los matrimonios ya contraídos. No hay un precedente legal claro para esta situación", admitió Reyes, según informó el diario local The Salt Lake Tribune.

El gobernador de Utah, Gary Herbert, consideró en un comunicado que la decisión del Supremo es "la correcta", e instó a resolver la disputa mediante "un proceso judicial justo y completo".

Por su parte, uno de los abogados de los demandantes, James E. Magleby, expresó su decepción ante la decisión de la máxima corte.

"Esta suspensión provisional de la decisión es obviamente decepcionante para las familias de Utah que necesitan la protección del matrimonio y ahora deben esperar a casarse hasta que se acabe el proceso de apelación", indicó Magleby, según el "Tribune".

Alrededor de dos tercios de los habitantes de Utah profesan la fe mormona, y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, como se conoce oficialmente a esa confesión, expresó el pasado 20 de diciembre su rotunda oposición al matrimonio homosexual.

Con la suspensión de los matrimonios homosexuales en Utah, queda en 17 el número de estados del país donde son legales las uniones entre personas del mismo sexo, a los que se suma el Distrito de Columbia. EFEUSA