Los 18 mexicanos que simularon ser periodistas de la cadena Televisa y a los que se les incautó 9,2 millones de dólares en Nicaragua fueron expulsados hoy a México, donde pagarán sus condenas por narcotráfico y lavado de dinero.

Los mexicanos, encabezados por Raquel Alatorre Correa, considerada la cabecilla del grupo, fueron repatriados en un avión con bandera mexicana desde el aeropuerto de Managua en medio de un riguroso operativo de seguridad que incluyó más de un centenar de agentes especiales, según constató Acan-Efe.

"Estamos haciendo entrega a las autoridades mexicanas y nos libramos de personas que son peligrosas", dijo en improvisada rueda de prensa desde la terminal aérea el subdirector de la Policía nicaragüense, Ramón Avellán.

Las autoridades nicaragüenses entregaron a los mexicanos, acusados por la Fiscalía de ser un grupo criminal "altamente organizado" dedicado al tráfico de "grandes cantidades" de droga entre Costa Rica y México, a autoridades de la Procuraduría General de la República y el Sistema Penitenciario de ese país.

"Ellos van a cumplir sus penas en su país", explicó el jefe policial, quien dijo que junto a ese grupo entregaron a otros tres mexicanos condenados por narcotráfico en Nicaragua.

Alatorre, quien se hacía pasar como jefa de prensa de Televisa, fue detenida junto a los otros 17 mexicanos el 20 de agosto de 2012 y la Policía nicaragüense halló 9,2 millones de dólares, además de rastros de cocaína, en las seis camionetas en las que viajaban y que tenían logotipos de la cadena mexicana.

Los mexicanos fueron condenados en enero pasado a 30 años de prisión, la pena máxima en Nicaragua, por los delitos de transporte internacional de drogas, crimen organizado y lavado de dinero en perjuicio del Estado nicaragüense.

No obstante, una resolución de un tribunal de segunda instancia redujo la pena a Alatorre y a Juan Luis Torres, considerado el otro cabecilla del grupo, a 18 años, y al resto de mexicanos a 16 años por el delito de transporte internacional de estupefacientes.

Luego el Ministerio Público, la parte acusadora, desistió de recurrir la sentencia del Tribunal de Apelaciones, porque no quería ser obstáculo en la "política de Estado", según dijo la fiscal adjunta nicaragüense, Ana Julia Guido.

La Corte Suprema de Justicia de Nicaragua rechazó un recurso de casación y emitió un fallo "accediendo a la trasferencia" del grupo de mexicanos hacia su país de origen, en medio de una denuncia de la defensa de que sus clientes fueron obligados a firmar documentos por las autoridades nicaragüenses.

La "política de Estado" consiste en repatriar a todos los reos extranjeros a su país bajo el argumento, según la presidenta de la Corte Suprema, Alba Luz Ramos, de que no son delincuentes comunes, que en Nicaragua no existen cárceles de máxima seguridad y que cuesta mucho dinero mantenerlos.

Con la repatriación de los 21 mexicanos "estamos implementando la política de Estado de nuestro presidente, el comandante Daniel Ortega", confirmó el jefe policial Avellán, quien afirmó que se les hizo chequeo médico a los mexicanos y reiteraron su voluntad de ser repatriados.

Los mexicanos fueron trasladados bajo las normas legales de la Convención Interamericana para el Cumplimiento de Condenas en el Extranjero y un convenio bilateral sobre el cumplimiento de sentencias penales, de acuerdo con las autoridades.

Por disposición judicial, dos de los seis vehículos incautados fueron entregados al Ejército, uno a la Policía, dos al Sistema Penitenciario y uno al Canal 6 de Televisión del Estado.

Mientras, los 9,2 millones de dólares fueron transferidos a una cuenta del Banco Central de Nicaragua.

Por orden del presidente Ortega, el dinero será utilizado "en el mejoramiento general de la infraestructura carcelaria del país, lo cual ya se inició y está en proceso", según las autoridades.

Los 18 mexicanos se presentaron como periodistas de Televisa para entrar en Nicaragua y llevaban una carta falsa, según las autoridades, firmada por el vicepresidente de información nacional de esa empresa, Amador Narcia Estrada, para respaldar la cobertura periodística de los falsos comunicadores.

Televisa ha negado tener algún vínculo con los delincuentes. ACAN-EFE

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