Luis Felipe Palacios

Usando una conocida frase en inglés: what Lola wants, Lola gets (lo que Lola quiere, Lola consigue), el embajador nicaragüense en Taipei, William Tapia, definió los lazos y cooperación entre Nicaragua y Taiwán que se han mantenido pese a una promesa del gobernante sandinista, Daniel Ortega, de restablecer las relaciones con China.

"Nicaragua es la niña de los ojos de Taiwán y que todo lo que Nicaragua..., así como se dice en inglés: what Lola wants, Lola gets (lo que Lola quiere, Lola consigue), entonces eso es lo que pasa", explicó a Acan-Efe el embajador nicaragüense.

Para el diplomático atrás quedó la promesa del presidente Ortega de restablecer relaciones diplomáticas con China si retornaba al poder.

Casi siete años han pasado desde que Ortega regresó al poder y Nicaragua continúa manteniendo relaciones diplomáticas con Taiwán y no con China, con el que la mantuvo durante el primer régimen sandinista (1979-1990).

"Mire hermano, esa son cosas ya del pasado. Estamos mirando al futuro. Estamos viendo como levantar una nueva Nicaragua", justificó el embajador nicaragüense en Taiwán, al ser consultado por el cambio de Ortega.

El ministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, David Lin, visitó la semana pasada por cuatro días Nicaragua y destacó las "relaciones estrechas" con el Gobierno que preside Ortega, a quien le agradeció por el apoyo internacional que le ha dado a la isla.

Actualmente, Taiwán financia en Nicaragua 27 proyectos en áreas de producción de alimentos, cultivos de frutales y cría de cerdos de calidad superior, entre otros, por valor de entre 30 y 50 millones de dólares, según el Gobierno de Managua.

Taiwán también ha otorgado fondos a Nicaragua para programas sociales como el llamado Hambre Cero, con el que se pretende sacar de la pobreza a 75.000 familias en un período de cinco años y que es considerado el proyecto insignia del Gobierno sandinista.

Taipei aportará otros 30 millones de dólares para la construcción del nuevo Estadio Nacional de Béisbol en el centro de Managua, el "deporte rey" en Nicaragua, que se espera esté completado para 2016.

Las relaciones entre Nicaragua y Taiwán, según el embajador Tapia, son "tremendas, lo mejor, lo más grandioso".

"Sí, Taiwán es el que nos ha brindado una asistencia completamente, como se dice, desinteresada", subrayó el diplomático, quien matizó que el monto de la ayuda taiwanesa "no se puede ni decir, porque no se sabe ni cuanto es".

"Ellos son muy condescendientes con nosotros. Taiwán casi apoya todos los proyectos sociales" en Nicaragua, agregó.

Ortega, cuando era candidato a la Presidencia en 2006, prometió en un encuentro con corresponsales de prensa extranjera que si ganaba las elecciones restablecería relaciones diplomáticas con China, que representa, dijo, un gran mercado en crecimiento en el mundo.

"China ve a América Latina y por eso tenemos la mesa servida", señaló el líder sandinista en esa ocasión.

En ese momento el gobierno chino tomó la palabra a Ortega y dijo estar dispuesto a establecer vínculos diplomáticos con Nicaragua, siempre y cuando el país centroamericano renunciara a sus lazos con Taiwán.

En ese contexto, Costa Rica decidió romper lazos diplomáticos con Taiwán para establecerlos con China, lo que hizo temer que Nicaragua siguiera sus pasos.

Sin embargo, el 11 de enero de 2007, un día después de la toma de posesión de Ortega, el gobierno sandinista ratificó sus lazos con Taipei.

Esta semana, casi siete años después, el canciller nicaragüense, Samuel Santos, dijo que la visita a Nicaragua de su colega taiwanés se trataba de un "testimonio de la calidez de las relaciones bilaterales" entre ambos países, las cuales, aseguró, se han "cultivado con especial afecto" desde el retorno de Ortega al poder en 2007.

Asimismo, anunció que Nicaragua continuará sus relaciones diplomáticas con Taiwán "por el mismo camino con la seguridad de que será cada vez más productiva para ambos países".

Según analistas nicaragüenses consultados por Acan-Efe, si bien el gobierno sandinista ha estado coqueteando desde hace rato con China, no romperá relaciones con Taiwán, en parte, porque quiere sacarle bastante el jugo a la generosidad de Taipei.

Nicaragua es uno de los 23 países del mundo, y uno de los doce de Latinoamérica y el Caribe, que mantienen lazos diplomáticos con Taiwán y no con China, que la considera una provincia rebelde. ACAN-EFE