El obispo auxiliar de la diócesis de Managua, Silvio Báez, consideró hoy que Nicaragua termina "dividido" 2013 a nivel político y económico, y advirtió que el país jamás será libre y democrático si un "pequeño grupo" intenta imponer su punto de vista sobre los demás.

"En general yo percibo un país dividido que tiene que hacer grandes esfuerzos por encontrar un proyecto de nación, por abrir caminos de comunión, de diálogo, de búsqueda conjunta de la verdad", señaló el obispo, al hacer un balance al Canal 15 de la televisión local.

Indicó que esa división se percibe a nivel político, económico y social, sin entrar en detalles, porque, según dijo, "la realidad es mucho más compleja de lo que pudiéramos describirla en este momento".

"Lo malo no es que sea compleja, sino que esa complejidad lleve a rupturas, a separaciones, incluso a agresiones de todo tipo y creo que eso es lo que estamos viendo en este momento", alertó.

El religioso instó a los nicaragüenses a empezar el 2014 "con un espíritu animoso, de construir juntos caminos de entendimiento, en donde todos nos podamos escuchar, pero donde haya espacio para la palabra de todo y donde se respete el pensamiento y la palabra de todos los ciudadanos y de todos los sectores del país".

"Creo que sólo así podemos construir una auténtica democracia en el país", indicó el prelado, para quien el próximo año será de retos grandes y que "hay que enfrentarlo con esperanza".

"El nicaragüense es un hombre fuerte, un hombre curtido en el dolor de la historia. Somos un pueblo que ha sufrido y eso mismo nos hace fuertes y nos hace capaces de esperar y construir siempre", valoró.

Pidió a los nicaragüenses volver su mirada a Dios y confiar en Él.

Asimismo, advirtió que "Nicaragua nunca podrá ser una nación próspera, libre (y) democrática si hay pequeños grupos que quieren imponer su pensamiento y su forma de ver las cosas como única a las demás".

"En la pluralidad está la belleza y la pluralidad no necesariamente es causa de confrontación", observó Báez, que fue vicepresidente de la Pontifica Facultad de Teología y Pontificio Instituto de Espiritualidad "Teresianum", de Roma.

Además, pidió hacer de la pluralidad en Nicaragua "un camino de fraternidad".

En Nicaragua el 58 por ciento de la población profesa la fe católica, según el último censo de población del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), elaborado en 2005. ACAN-EFE