Schalke derrotó el domingo 2-0 a un Freiburg amenazado por el descenso para aliviar la presión sobre su técnico Jens Keller, mientras Bayer Leverkusen perdió en casa 1-0 con Eintracht Frankfurt.

Pese a su mayor dominio del balón, Schalke necesitó un gol en contra de Nicolas Hoefler a los 44 minutos para retirarse en ventaja al término de la primera etapa. El volante del Freiburg calculó mal un tiro de esquina del peruano Jefferson Farfán y metió la pelota en su propio arco. El mismo Farfán selló el resultado a los 67 con un penal cuando el suplente Tim Albutat, de Freiburg, derribó a Max Meyer sobre la línea del área. Las repeticiones de la televisión no permitieron aclarar si la infracción fue dentro o fuera del área.

"Estamos hablando de unos 20 centímetros. Es difícil para un árbitro. Por supuesto nos encanta que lo haya otorgado", dijo Keller, que estaba bajo presión creciente desde que Schalke quedó fuera de la Copa Alemana.

Oliver Baumann atinó a desviar un remate envenenado de Meyer dos minutos después del penal, en lo que fue lo mejor de un partido deslucido.

"La victoria hará bien a todo el club, a todo el equipo, aunque no hemos cumplido nuestra mejor actuación. Sencillamente estamos contentos de haber ganado", dijo Keller, que sustituyó hace un año al despedido Huub Stevens.

"Tengo la impresión de que sigo bajo presiones", agregó el técnico. "Pero no es sobre mí. Veremos qué decisión se toma. Estoy contento con cada día que permanezco aquí. Nadie pensó que yo duraría tanto".

La mayor alegría del público se hizo sentir faltando dos minutos, cuando Kyriakos Papadopoulos salió a la cancha después de más de un año de ausencia debido a problemas en la rodilla.

"Se me puso la piel de gallina", dijo el defensor griego del Shalke de 21 años. "Estoy muy, muy feliz. Nunca me rendí y trabajé duro día a día para mi retorno".

Schalke sigue sexto después de 16 jornadas mientras Freiburg sigue en zona de peligro después de su quinta derrota sucesiva en todas las competencias.

El técnico de Freiburg Christian Streich puso de manifiesto los recursos modestos de su equipo. "Los muchachos jugaron hoy su vigésimo quinto partido. Estamos incorporando jugadores amateurs que hay que ir llevando poco a poco. Hemos jugado al límite absoluto. Ya no tenemos la fuerza para mantenernos. Iremos a la segunda mitad de la temporada tratando de hacer posible lo imposible".

En el otro encuentro, un cabezazo certero de Marco Russ en la segunda etapa fue suficiente para que Frankfurt pusiera fin a una racha de diez partidos sin una victoria ganando por la mínima diferencia a Leverkusen, segundo en las posiciones.

Russ, defensor, se elevó por encima de Philipp Wollscheid de Leverkusen para conectar de cabeza un centro de Bernd Leno y anotar a los 61 minutos.

Joselu no pudo convertir un penal para los visitantes en el último suspiro.

Leverkusen sigue a siete puntos del líder Bayern Munich después de su tercera derrota de la temporada.