El primer ministro italiano, Enrico Letta, pidió hoy el voto de confianza para su Ejecutivo a raíz de la salida de la coalición del partido de Silvio Berlusconi, el conservador Forza Italia, y anunció que propondrá un pacto para salvaguardar el Gobierno durante todo 2014.

Letta acudió hoy a la Cámara de los diputados para ilustrar de nuevo su plan de Gobierno y pedir el voto de confianza para comprobar si mantiene el apoyo para gobernar tal y cómo le pidió el jefe de Estado, Giorgio Napolitano, tras la salida de Forza Italia.

La comparecencia del primer ministro dará paso a un debate parlamentario que concluirá con el voto de confianza, para el que Letta cuenta con una holgada mayoría absoluta en la Cámara baja, y después se repetirá este procedimiento en el Senado, a partir de las 15.00 horas GMT, donde los números son más ajustados.

A pesar de ese ajustado margen, se da por hecho que el Ejecutivo logrará superar el voto de confianza, sobre todo porque cuenta con el apoyo del grupo escindido del antiguo partido de Berlusconi, el Nuevo Centroderecha del viceprimer ministro, Angelino Alfano.

Letta, además, ha recibido el apoyo de Matteo Renzi, el nuevo líder de su formación, el Partido Demócrata (PD), elegido el pasado domingo en unas elecciones primarias y que era uno de los más críticos con este Ejecutivo de coalición.

El primer ministro dijo en su comparecencia que "se trata de un nuevo inicio" y que la coalición de Gobierno es ahora (con la marcha del partido de Berlusconi) "diferente, pero más unida" y anunció que propondrá a los grupos que forman el Ejecutivo "un pacto 2014" para realizar cuatro puntos fundamentales para el país.

Los "cuatro objetivos" de este pacto, agregó Letta, serán la reducción del número de parlamentarios, la abolición de las provincias, la eliminación del bicameralismo perfecto, y la reforma del título V de la Constitución sobre la organización de las competencias de Estado y regiones.

"Quien haga saltar todo tendrá que responder ante los ciudadanos", advirtió Letta.

Letta aseguró que cuenta con la determinación "para luchar en el intento de evitar volver a arrojar al país al caos, justo ahora cuando se levanta".

Según el primer ministro, el 2014 "será el primer año con un signo positivo después de la oscuridad de la crisis" y afirmó que a este resultado se llega sólo tras la "estabilidad".

En su discurso, Letta defendió el trabajo positivo realizado en los primeros seis meses de Gobierno a pesar de las "amenazas" e indicó los objetivos de los próximo 18 meses para "tener instituciones que funcionen y una democracia más fuerte y más sólida".

Letta recordó que Italia será presidente de turno de la UE en el segundo semestre del año que viene y afirmó que "el país, para ser creíble en Europa, tiene que tener las cuentas en orden".

No obstante, explicó que la urgente necesidad de reducir la deuda pública "no es porque lo pide la UE" sino porque "cuesta demasiado" pues "se pagan 90.000 millones de intereses y es dinero tirado".