El primer hit que Curtis Granderson conectó con su nuevo equipo fue en materia de relaciones públicas. Sin embargo, su comentario no debe haber dejado muy contento a su antiguo club.

"Mucha de la gente a la que he conocido en Nueva York me ha dicho siempre que los auténticos neoyorquinos son seguidores de los Mets", dijo Granderson el martes. "Así que estoy emocionado por tener la oportunidad de verlos en el parque".

El zurdo Granderson y los Mets suscribieron un contrato por cuatro años y 60 millones de dólares durante las reuniones invernales de las Grandes Ligas. Así, se completó el traslado de Granderson, del jardín derecho del Yankee Stadium en el Bronx, al espacioso Citi Field en Queens.

Con un nuevo jersey y un número que no estaba disponible con los Yanquis — el 3 de Babe Ruth_, Granderson dijo que incidió en su llegada a los Mets un "delicioso salmón" que degustó con el gerente general Sandy Alderson, así como un exhorto de parte del capitán del equipo David Wright.

Ayudó también el hecho de que los Mets hayan sido el único equipo que ofreció un convenio por cuatro años.

"Eso es lo que teníamos que hacer", dijo el jefe de operaciones de los Mets Jeff Wilpon. "Era algo que queríamos y se ajustó bien al plan".

El acuerdo de Granderson es el mayor que los Mets hayan firmado con un agente libre desde que Jason Bay accedió a llegar a Nueva York en diciembre de 2009, después de la primera de cinco campañas perdedoras seguidas del equipo, que se extiende hasta la fecha. Granderson podrá devengar 13 millones de dólares en 2014.

"Aporta un tremendo profesionalismo, su personalidad, credibilidad, experiencia y talento", dijo Alderson. "Creo que todas esas cosas serán importantes. Realmente me gusta la mezcla de jugadores que tenemos, con carácter y personalidad. Creo que él la enriquecerá. Tiene una personalidad contagiosa y sociable. Hoy vimos algo de eso".

El pelotero, tres veces electo al Juego de Estrellas, da a los Mets un bate poderoso desde la izquierda del plato para complementar al derecho Wright en una alineación que tuvo problemas para anotar y que conectó apenas 130 jonrones. Los Mets empataron con Atlanta en el peor lugar de la Liga Nacional, con 1.384 ponches.