Una comisión caribeña expandió el martes el número de antiguas potencias colonizadoras a las que demanda proveer alguna forma de compensación por el perdurable impacto que tuvo el comercio de esclavos en la región.

En una conferencia de prensa ofrecida en el campus de la Universidad de las Indias Occidentales en Jamaica, la Comisión de Reparaciones de la Comunidad del Caribe identificó a ocho países europeos con los que los gobiernos regionales deben "atender el legado viviente de estos crímenes".

Una firma británica de abogados contratada por los gobiernos caribeños que piden compensación inicialmente se centró en Gran Bretaña, Francia y Holanda. Pero la Comisión de Reparaciones, que actúa como grupo asesor para los gobiernos regionales, añadió a España, Portugal, Dinamarca, Noruega y Suecia.

"Por supuesto, cuando ahondamos en la historia, encontramos que la mayoría de las naciones europeas, incluyendo aquellas del sur y centro de Europa, también estuvieron involucradas en esto", dijo el presidente de la comisión Hilary Beckles, quien añadió que el grupo también recaba información de países como Suiza y Rusia.

Beckles, quien ha escrito varios libros sobre la historia de la esclavitud caribeña, dijo que la comisión se prepara para enviar su primer reporte a los jefes de Estado, quienes decidirán cómo abordar el tema con las naciones europeas.

La comisión dijo que las heridas de la esclavitud incluyen traumas psicológicos que aún son evidentes en la vida social caribeña, y un legado de retraso científico y tecnológico derivado del enfoque en la producción de materias primas tales como el azúcar.

El primer ministro de San Vicente, Ralph Gonsalves, quien asumirá la presidencia rotativa de la Comunidad del Caribe (Caricom) al comienzos de 2014, ha prometido impulsar el reclamo, el cual califica como "un asunto fundamental y definitivo de nuestra era".

La Caricom anunció en julio que tenía la intención de solicitar compensación por la esclavitud y el genocidio de los pueblos nativos, y creó la comisión regional de reparaciones para atender el asunto. Además, ocho países integrantes han establecido sus propias comisiones nacionales de reparaciones.

Los gobiernos caribeños contrataron a la firma legal británica Leigh Day, que libró una exitosa batalla para la compensación de cientos de kenianos que fueron torturados por el gobierno colonial británico durante la llamada rebelión Mau Mau de las décadas de 1950 y 1960.

Richard Stein, un abogado de la firma, dijo el martes que acudirán a la Corte Internacional de Justicia, el máximo órgano judicial de las Naciones Unidas, si las negociaciones con los gobiernos no resultan fructíferas.

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David McFadden está en Twitter como: http://twitter.com/dmcfadd