Washington, 2 dic (EFEUSA).- Un extécnico de laboratorio de un hospital de Exeter, en Nuevo Hampshire, fue condenado hoy a 39 años de prisión por haber transmitido hepatitis C con jeringuillas a por lo menos 46 personas.

David Kwiatkowski, de 34 años, se declaró culpable el pasado agosto para obtener una pena menor, según el acuerdo legal filtrado a la prensa.

La Fiscalía pedía 40 años de prisión para Kwiatkowski por haber provocado una "crisis de salud nacional" y por el daño emocional causado a un gran número de personas, mientras que la defensa solicitaba 30 años de prisión, con el argumento de que el acusado tenía problemas de adicción y alcoholismo.

Kwiatkowski, que fue diagnosticado con hepatitis C en junio de 2010, se inyectaba jeringuillas con anestésicos y posteriormente las depositaba con una solución salina para que fueran usadas por pacientes del hospital de Exeter donde trabajaba desde 2011, según los documentos del Fiscal General de Nuevo Hampshire, donde se encuentra el centro sanitario.

En el juicio se ha recordado que Kwiatkowski fue despedido en hasta cuatro ocasiones desde 2008 por el uso indebido de jeringuillas, pero no se tomaron medidas, y el condenado simplemente pasó a trabajar a otros hospitales hasta su detención en 2012.

Uno de los primeros casos de contagio fue el de un paciente tratado por Kwiatkowski en mayo de 2008, que dio positivo por el mismo tipo de hepatitis que el condenado.

Miles de personas tuvieron que someterse a pruebas para detectar la enfermedad viral.

Al menos un paciente que trató durante su tiempo en Kansas falleció debido a las complicaciones que le generó la infección de hepatitis, según un informe forense. EFE