La Policía escocesa dijo hoy que no descarta que aparezcan más cadáveres entre los escombros del pub de Glasgow sobre el que el viernes cayó un helicóptero policial, causando ocho muertos y 32 heridos.

El inspector jefe Stephen House señaló en una rueda de prensa que la posibilidad de que aumente el número de víctimas seguirá mientras continúe la operación de rescate en el pub The Clutha, que describió como "delicada" y "peligrosa".

"Hasta que se haya extraído completamente el helicóptero y la gente adecuada esté en el lugar de los hechos para examinar los escombros y proceder a su limpieza, no podemos dar cifras concretas", declaró.

En otra comparecencia, la subinspectora jefe Rose Fitzpatrick informó de que hoy se ha recuperado "otro cuerpo" en el local, que ha sido trasladado a un hospital "para ser identificado", si bien no quiso indicar si se trata de una víctima mortal.

De confirmarse un nuevo fallecimiento, esto elevaría a nueve el número de muertos en el accidente, tras los ocho confirmados ayer, de los cuales tres eran los tripulantes del aparato estrellado.

Según Fitzpatrick, doce personas siguen hospitalizadas, tres de ellas están en estado "grave pero estable", mientras que veinte han sido dadas de alta.

Las autoridades han identificado a los tres tripulantes fallecidos -el piloto David Traill, de 51 años, y los agentes Kirsty Nelis, de 36, y Tony Collins, de 43- mientras que otra víctima es Gary Arthur, de 48 años, que estaba dentro de The Clutha cuando ocurrió el suceso.

Un Eurocopter EC135 de la Policía de Escocia se precipitó el viernes a las 22.25 GMT sobre el pub, de una sola planta, situado en la ribera del río Clyde, cuando había en su interior unas 120 personas que escuchaban música en directo.

Fitzpatrick explicó hoy que continúan las "complicadas" labores de rescate, con una gran grúa que intenta levantar pieza por pieza el helicóptero incrustado en medio del local, y advirtió de que la operación "llevará tiempo".

Cientos de personas se congregaron en la catedral de Glasgow para asistir a un servicio religioso en honor de las víctimas de la tragedia, que obligó ayer a suspender las festividades de San Andrés, patrón de Escocia.

La viceministra principal del Gobierno escocés, Nicola Sturgeon, y el inspector House estuvieron entre los asistentes a la ceremonia, en la que el reverendo Laurence Whitley destacó que Glasgow es "grande e irreprimible" y se ha unido "en solidaridad con los que sufren".

El ministro principal escocés, Alex Salmond, volvió a rendir tributo a los escoceses por su "heroísmo" y alabó el trabajo "verdaderamente ejemplar" de la Policía y los servicios de emergencia de la comunidad autónoma.

El príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa Camilla transmitieron sus condolencias, después de que ayer lo hicieran la reina Isabel II y el primer ministro británico, David Cameron.

"Glasgow ha tenido que soportar una tragedia, pero, conociendo la ciudad y a su gente como los conocemos, estamos convencidos de que encontrarán la fuerza necesaria para recuperarse", manifestó el heredero al trono.

Como muestra de respeto, los jugadores del Celtic y los Hearts guardaron hoy un minuto de silencio antes de comenzar su partido de fútbol de la Copa de Escocia, al igual que ayer hicieran los Rangers y el Falkirk.

La Fiscalía y la división de accidentes aéreos de la Policía escocesa han iniciado una investigación para determinar las causas del accidente, entre informaciones periodísticas de que los Eurocopter EC135 fueron retirados de servicio temporalmente en 2012 por dudas sobre su seguridad.

Una delegación de los fabricantes del Eurocopter, utilizado en el Reino Unido por los servicios policiales y de ambulancia, se ha desplazado a Escocia para colaborar en las pesquisas, así como representantes de la empresa arrendadora, Bond Air Services.