El ex primer ministro italiano y propietario del Milan, Silvio Berlusconi, ha decidido mantener en su cargo al consejero delegado del club "rossonero", Adriano Galliani, después de que éste anunciara su intención de dimitir tras las divergencias manifiestas con una hija del magnate, Barbara.

"Al Milan ha vuelto la serenidad. Adriano Galliani sigue en su puesto", afirma el accionista de referencia del club milanés, en una declaración que hizo llegar a la agencia de noticias italiana Ansa la Dirección de Comunicación de la entidad.

El anuncio de Berlusconi llega después de que se reuniera anoche con el propio Galliani en su mansión de Arcore, próxima a Milán (norte de Italia), en un encuentro de unas cuatro horas de duración para abordar la posible marcha del consejero delegado.

Este sábado "il Cavaliere" tenía pensado acudir al centro deportivo del club (Milanello) para hablar con sus jugadores, en un momento convulso para el Milan, con unos decepcionantes resultados en este comienzo de temporada y pendiente de los desencuentros en su directiva.

Las malas condiciones meteorológicas no permitieron finalmente a Berlusconi, de 77 años, desplazarse en helicóptero hasta Milanello, donde había prevista además una rueda de prensa para abordar el asunto.

Este viernes, Galliani anunció que dimitiría tras el próximo partido de Liga de Campeones del Milan contra el Ajax, después de las divergencias que han surgido con Barbara Berlusconi, que entró en el consejo de administración del club en abril de 2011.

El consejero delegado justificaba su decisión por el hecho de que en los últimos días se hubiera producido un "grave daño de imagen" a su reputación tras las críticas recibidas sobre la gestión del club por parte de la hija de Berlusconi.

"Con o sin acuerdo económico, presentaré mi dimisión por 'justa causa' en unos días. Quizá espere al partido contra el Ajax de Liga de Campeones (...) Es normal un cambio generacional, pero no así (...). Las cosas se hacen con elegancia", afirmó Galliani.

Debido a los compromisos políticos y empresariales de Berlusconi, Galliani ha sido prácticamente el presidente del equipo durante los últimos 27 años, al ocupar el cargo de consejero delegado, vicepresidente vicario y supervisor del departamento comercial.

La relación de Galliani con el Milan comenzó a resquebrajarse con la entrada de Barbara Berlusconi, que ha pasado de tener una discreta presencia en el consejo de administración del club a pretender llevar las riendas del equipo.

Pero la ruptura total fue cuando la hija del ex primer ministro explicó que en las numerosas llamadas telefónicas con su padre sobre la situación del Milan, que se encuentra en la parte baja de la clasificación liguera, le pidió "un cambio en la filosofía de club" y criticó el último mercado de fichajes.

Barbara Berlusconi, de 29 años, primogénita de Berlusconi y de su segunda mujer, Veronica Lario, es licenciada en Filosofía y madre de dos hijos.