Bill Belichick sabía perfectamente lo que hacía la noche del domingo. La decisión del entrenador de los Patriots de entregarle la primera ofensiva del tiempo extra a Peyton Manning y quedarse del lado de la cancha con el viento a favor, podría cambiar el rostro de los playoffs en la Conferencia Americana de la NFL.

Con las nuevas reglas del tiempo extra en la NFL, los Broncos tenían que anotar un touchdown en su primer ataque de la prórroga para ganar el partido en Foxborough. Manning no logró, y dos series ofensivas después, un error de los equipos especiales de Denver le dio el triunfo a Nueva Inglaterra con un gol de campo.

Belichick y sus Patriots se fueron al descanso abajo en el marcador 24-0, pero en la segunda mitad anotaron 31 puntos sin respuesta y, gracias a la mayor remontada en la historia de la franquicia, al final lograron una improbable victoria sobre los favoritos Broncos.

En 34 partidos que se han extendido al tiempo extra bajo las nuevas reglas, sólo seis equipos convirtieron la primera ofensiva en touchdown para ganar el juego, y sólo cinco han conectado un gol de campo, lo cual le da al oponente la oportunidad de al menos empatar el juego.

Y aunque los equipos que reciben la patada inicial en la prórroga están 18-14-2, la mayoría de esas victorias se ha conseguido gracias a un gol de campo en la segunda (no en la primera) serie ofensiva de ese quinto periodo.

Con el viento en contra y una temperatura por debajo de los cero grados Centígrado, Manning completó tres de cinco pases para 19 yardas y perdió un balón (recuperado por Denver) en dos ofensivas en el tiempo extra.

Cuando se le preguntó si hubo algún otro factor que influyó en su decisión, Belichick respondió: "No. Fue eso. Si no hubiera habido ese fuerte viento, hubiéramos tomado el balón... Era un viento significativo".

La derrota dejó a Denver con marca de 9-2, aún la mejor de la AFC, pero empatado con Kansas City, al que visita el domingo. Nueva Inglaterra (8-3) sólo está a un juego de distancia y ahora tiene a su favor el primer criterio de desempate con los Broncos en caso de terminar con el mismo récord.

Tras su juego en Kansas City, los Broncos cierran la campaña ante cuatro equipos con marca perdedora hasta el momento: Tennessee (5-6), San Diego (5-6), Houston (2-9) y Oakland (4-7).

Los Chiefs están obligados a vencer en casa a Denver para poder aspirar a jugar toda la postemporada en el estadio Arrowhead, pero perdieron ante su rival divisional 27-17 hace un par de semanas y es probable que tengan que enfrentar a Manning sin los linebackers Justin Houston y Tamba Hali, ambos lesionados el fin de semana.

Kansas tiene un cierre de campaña regular más complicado ante Washington (3-8), Oakland (4-7), Indianápolis (7-4) y San Diego (5-6).

En tanto, los últimos cinco juegos del calendario regular de los Patriots son ante equipos con marca perdedora: Houston (2-9), Cleveland (4-7), Miami (5-6), Baltimore (5-6) y Buffalo (4-7).

Un resbalón de los Broncos en el mes más frío del año (Manning tiene marca de 2-6 en juegos cuando la temperatura es de cero grados o menos) o de los Chiefs, y repentinamente los playoffs tendrían que pasar por Foxborough, donde los Patriots tienen marca de 20-4 desde 2002.

La apuesta de Belichick podría pagarle enormes dividendos.