La comisaria europea de Justicia, Viviane Reding, dijo hoy que "no existe motivo" para revisar la normativa comunitaria, en respuesta a los planes del primer ministro británico, David Cameron, de proponer cambios para restringir la inmigración procedente de algunos Estados miembros.

"No veo ningún motivo para reabrir la directiva" sobre libre circulación de personas", declaró Reding en una rueda de prensa.

El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, se mostró más prudente y declinó pronunciarse sobre las intenciones del Gobierno británico hasta que el Ejecutivo comunitario reciba su propuesta, aunque recordó a Cameron que la libertad de movimiento es un "principio fundamental" europeo.

"El primer ministro Cameron me llamó ayer para informarme de su intención en estas cuestiones de la libertad de movimiento y yo tuve la ocasión de subrayarle que la libertad de movimiento es un principio fundamental del tratado (de la UE) que debe ser mantenido", indicó durante una conferencia de prensa al término de su reunión de hoy con el presidente chipriota, Nicos Anastasiades.

"He tomado nota de que el Reino Unido quiere asegurar que las medidas que adopte respetan la ley europea, pero creo que la CE solo podrá comentar en detalle cuando reciba las propuestas", afirmó.

La comisaria, por su parte, explicó que una modificación requeriría una propuesta por parte del Ejecutivo comunitario, lo que descartó.

Asimismo, señaló que la Comisión Europea ha identificado, en su lugar, cinco medidas que se pueden adoptar a nivel nacional para combatir los "abusos", por ejemplo en el caso de los matrimonios de conveniencia.

Para Reding, la legislación vigente es "buena", ya que reconoce tanto derechos como obligaciones, y ofrece a los países soluciones para "minimizar" los abusos.

También Barroso destacó los beneficios económicos de la libertad de circulación y que las normativas comunitarias vigentes "ya incluyen medidas para prevenir abusos".

Por su parte, la comisaria europea de Interior, Cecilia Malmström, informó de que el Ejecutivo comunitario tiene previsto "estudiar qué propone exactamente el Gobierno británico".

Tanto Reding como Malmström subrayaron que la libre circulación en la UE es una libertad fundamental.

Reding insistió en que se trata de un "pilar fundamental del mercado único", del que forma parte y se beneficia el Reino Unido a través, por ejemplo, de sus bancos y empresas de telecomunicaciones "que operan también en Rumanía y Bulgaria".

La comisaria recordó que el Reino Unido es "el cuarto mayor exportador de ciudadanos" en la UE, con cerca de 1,4 millones de personas.

"La libertad de movimiento no es negociable cuando se es miembro de la UE y del mercado único", resaltó.

Además, Reding no entiende "la lógica" de Reino Unido, teniendo en cuenta que Londres es uno de sus mayores "promotores" de la ampliación de la Unión Europea, cuando si quisiera podría vetar la incorporación de nuevos socios a la UE.

"Pediré a los Estados miembros que analicen la directiva y que pongan su propia casa en orden, hay muchas cosas que se pueden hacer a nivel interno", añadió la comisaria.

Cameron ha anunciado que quiere nuevas medidas contra la inmigración procedente de algunos países de la UE, que incluirían restringir el acceso de extranjeros a los subsidios estatales y deportar a los que no busquen trabajo.

En un artículo publicado hoy en la página digital del diario "Financial Times", Cameron pide medidas para detener la "gran migración" e insiste en que es necesaria una reforma del bloque para recuperar "la confianza de la población", en referencia al creciente avance de formaciones como el Partido Independencia del Reino Unido (UKIP), que pide la salida del país de la UE.