El primer ministro británico David Cameron anunció medidas para endurecer las leyes de seguridad social para los inmigrantes de la Unión Europea.

El anuncio se conoció en medio de la creciente preocupación en Gran Bretaña de que los inmigrantes de Rumania y Bulgaria, que podrán comenzar a trabajar sin restricciones en el Reino Unido y el resto de Europa a partir del 1 de enero, podrían sacar provecho del sistema de bienestar social británico.

Las medidas anunciadas el miércoles incluyen prohibir que los nuevos inmigrantes obtengan subsidios por desempleo en los primeros tres meses y deportar a los que sean atrapados mendigando o durmiendo en las calles.

Cameron también propuso restringir el libre movimiento a los trabajadores europeos argumentando que la política ha causado "vastas migraciones" de personas de los países más pobres a los más ricos.

Sus comentarios fueron criticados por el comisario europeo de Empleo Laszlo Andor, quien señaló que fueron una "desafortunada sobrerreacción".