La Comunidad del Caribe condenó el martes un fallo judicial en la República Dominicana que podría revocar la ciudadanía de los hijos de inmigrantes que viven sin autorización legal en el país, y el bloque comercial aplazó una solicitud dominicana para ser aceptada como país miembro.

La presidenta de la Caricom, la primera ministra de Trinidad y Tobago Kamla Persad-Bissessar, dijo que el grupo también revisará sus relaciones con la República Dominicana en otros foros.

Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas, dijo que la intención es ayudar al gobierno dominicano a encontrar una solución rápida y justa para los afectados.

"Estamos enviando la señal de que la situación no puede seguir como si nada", dijo.

El presidente haitiano Michel Martelly dijo a The Associated Press que tiene previsto reunirse de nuevo con funcionarios dominicanos a finales de esta semana, pero agregó que la sesión podría cancelarse.

"Nosotros no queremos seguir reuniéndonos sin que ellos muestren buena fe", dijo. "Queremos algunas medidas".

Señaló que la reunión está programada pocos días después de que unos 350 haitianos y personas de ascendencia haitiana fueron expulsados ??o salieron voluntariamente de la República Dominicana después de un brote de violencia en la frontera que los dos países comparten en la isla caribeña de La Española.

La violencia se produjo dos meses después de que un tribunal dominicano falló que haber nacido en el país no concedía automáticamente la ciudadanía en virtud de la Constitución vigente. Los defensores de derechos humanos advierten que unas 200.000 personas podrían verse despojadas de su ciudadanía y de los documentos que necesitan para trabajar o asistir a la escuela, mientras que el gobierno dijo en un informe preliminar que sólo unas 24.000 personas se verían afectadas.

Persad-Bissessar dijo que el presidente dominicano Danilo Medina le envió el martes una declaración en la que prometía que su gobierno no deportaría a ninguna persona afectada por el fallo.

Señaló que espera que Medina cumpla esa promesa.

"El gobierno de la República Dominicana debe estar preparado para demostrar su buena fe con medidas inmediatas y creíbles como parte de un plan general para resolver estos asuntos de nacionalidad y cuestiones relacionadas en el menor tiempo posible", añadió.