Un organismo no gubernamental especializado en análisis de políticas públicas alertó hoy de que la propuesta de reforma parcial a la Constitución impulsada por los gobernantes sandinistas, de aprobarse, afectará "negativamente" la democracia y la economía de Nicaragua.

"El proyecto de reforma parcial a la Constitución Política, presentado por la bancada del gobierno contiene varios elementos que podrían afectar negativamente, no solo nuestra democracia, sino también el crecimiento económico y la reducción de la pobreza", advirtió en un comunicado la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).

Esa ONG, que periódicamente presenta estudios sobre el comportamiento de la economía, que coincide en muchos puntos con las proyecciones del gobierno, pidió al Ejecutivo y a los diputados sandinistas en el Congreso reflexionar sobre el impacto a largo plazo de aprobarse esas enmiendas.

Según el proyecto, el presidente Daniel Ortega puede obtener más poder con la propuesta de reforma constitucional en marcha, buscar la reelección indefinida y ganar los comicios en primera vuelta con la mayoría simple de votos, además de dictar decretos ejecutivos con fuerza de ley.

La reforma, cuya aprobación parece imparable, debido a que el oficialismo cuenta con mayoría en el Legislativo, también otorgaría mayores facultades al Ejército, que controlaría el espectro radioeléctrico y de telecomunicaciones, y sus oficiales generales podrían ocupar cargos públicos sin renunciar a su vida militar.

El Funides recordó que "la pretensión de varios de nuestros gobernantes de mantenerse en el poder nos ha llevado a través de la historia a enfrentamientos con altos costos humanos, sociales y económicos".

"Es por ello que creemos que se debe restringir la reelección presidencial y fortalecer el profesionalismo e independencia del Poder Electoral", señalan en el comunicado.

La organización también criticó la propuesta de que el presidente pueda "dictar acuerdos ejecutivos con fuerza de ley".

También que se pretenda elevar a rango constitucional el modelo de "democracia directa y participativa" con "conceptos ambiguos que pueden debilitar la democracia representativa y las funciones de la Asamblea Legislativa".

Asimismo, Funides indicó que el Ejército perderá independencia si sus oficiales activos trabajan en instituciones civiles y la inversión disminuirá si la base de datos es controlada por el gobierno.

"De aprobarse como están, estos cambios causarían incertidumbre sobre la estabilidad de mediano plazo del país, lo que afectaría negativamente el bienestar ciudadano y la reducción de la pobreza, ya que reduciría la inversión y el crecimiento económico", sostuvo esa organización.

Funides señaló, además, que la reducción de la pobreza y la inequidad en Nicaragua "no se logra elevando a rango constitucional una ideología en particular como el socialismo, ni optando por un determinado credo religioso, sino fortaleciendo la igualdad de oportunidades, un pleno Estado de Derecho y políticas públicas que faciliten un crecimiento económico más dinámico e inclusivo".

Con este comunicado, Funides se suma a otros sectores que rechazan las reformas constitucionales, como el Episcopado, cámaras empresariales, partidos de oposición, organismos de la sociedad civil, entre otros.

Las reformas parciales constitucionales en Nicaragua requieren ser aprobadas en dos legislaturas y con al menos el 60 % de los 92 diputados que integran la Asamblea Nacional, es decir con 56 votos.

En la Asamblea Legislativa los sandinistas tienen 63 diputados, lo que les da la mayoría absoluta. ACAN-EFE