El 47 % de los británicos piensa que los inmigrantes rumanos y búlgaros no deberían tener derecho a residir, trabajar o reclamar beneficios en el Reino Unido, según reveló hoy una encuesta del Canal 5 de la televisión británica.

El sondeo coincide con el temor a que el país se vea desbordado por una hipotética llegada de miles de inmigrantes cuando finalice en enero de 2014 la actual prohibición para que rumanos y búlgaros puedan trabajar en el Reino Unido.

En la encuesta, que se realizó a través de internet, participaron 1.006 ciudadanos de Inglaterra, Escocia y Gales, de los que el 47 % respondió que no estaba a favor de que rumanos y búlgaros trabajen y residan en el Reino Unido.

Un tercio de los participantes respondió que los inmigrantes de Rumanía y Bulgaria deberían tratarse igual que otros ciudadanos de la Unión Europea (UE), al contrario que el 18 %, para quienes estos ciudadanos deberían tener ciertas limitaciones para residir, trabajar o acceder a los servicios en territorio británico.

Respecto a las propuestas de los partidos en materia de inmigración, el 27 % de los encuestados consideró que el Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) tiene las mejores políticas, seguido de los laboristas (18 %), la de los conservadores (12 %) y la de los Liberal Demócratas (7 %).

En declaraciones al Canal 5, el ministro de Exteriores de Rumanía, Titus Corlatean, insistió en que no se produciría una "inundación" de rumanos en el Reino Unido a partir de enero y criticó la forma en que los británicos habían planteado el debate.

Corlatean añadió que el primer ministro del Reino Unido, el conservador David Cameron, debería rechazar "claramente" las actitudes "xenófobas, populistas y en ocasiones racistas que están promovidas por algunos políticos británicos".

Cameron tiene como objetivo reducir drásticamente la inmigración, para lo que presentó una serie de medidas en marzo que son analizadas por la Comisión Europea (CE) para comprobar si respetan los principios de libre circulación o al derecho de residencia.

Según el proyecto del Ejecutivo, los inmigrantes desempleados procedentes de países de la Unión Europea (UE) dejarán de beneficiarse, a partir de 2014, del actual sistema británico de subsidios sociales a los seis meses, en caso de que no puedan demostrar que están buscando trabajo de forma activa.

Rumanía y Bulgaria ingresaron en la Unión Europea (UE) en 2007 pero se acordó que su población tendría restringido el acceso al mercado laboral del Reino Unido hasta el año próximo.