El Gobierno de la República Centroafricana (RC) ha iniciado conversaciones de paz con el líder del Ejército de Resistencia del Señor (LRA, por sus siglas en inglés), Joseph Kony, a cuyo grupo rebelde se atribuye el asesinato, secuestro, tortura y violación de miles de personas desde finales de los años 80.

El cabecilla del grupo rebelde, a quien la Corte Penal Internacional (CPI) persigue desde 2005 por crímenes contra la humanidad, se encuentra en el sur del país junto a un millar de sus seguidores, confirmó hoy a Efe el portavoz del Gobierno centroafricano, Guy Simplice.

Las autoridades de Bangui entraron en contacto con Kony hace dos meses, y han proporcionado comida y medicamentos al grupo guerrillero, convencidas de que las conversaciones pueden llevar a la LRA a deponer las armas.

"Es una oportunidad de oro que hay que aprovechar, porque se puede resolver la situación sin necesidad de utilizar la fuerza", agregó el portavoz.

La CPI emitió una orden de arresto contra Kony por crímenes contra la humanidad cometidos en Uganda, la República Democrática del Congo, Sudán del Sur y la República Centroafricana.

Según explicó a Efe Kenneth Banya, antiguo consejero de Kony exnúmero 3 de la LRA, la lucha de este grupo rebelde comenzó "para defender a la población acholi de las represalias del presidente ugandés Yoweri Museveni".

A finales de los años ochenta, Kony aprovechó los restos del Movimiento del Espíritu Santo para formar su propia milicia, cuyo objetivo era instaurar un Estado teocrático bajo los diez mandamientos en Uganda.

A partir de 2006, la LRA trasladó su conflicto a los citados países vecinos, los que el pasado año, con el respaldo de las Naciones Unidas y de la Unión Africana, formaron una fuerza militar conjunta de 5.000 soldados para atraparlo.

Estados Unidos envió un centenar de asesores militares para colaborar en la captura de Kony, un criminal conoció la fama mundial debido a una controvertida campaña de la ONG estadounidense "Invisible Children" ("Niños invisibles").