Trasladar la pregunta al golfista Henrik Stenson de si preferiría un título de Grand Slam a sus logros en 2013 sería obligarle a un ejercicio de patriotismo sueco pues, aunque falte aquél, su doble éxito en la FedeEx Cup (EE.UU.) y en la 'Carrera a Dubai' (Europa) es ya un nuevo hito en la historia.

Stenson, de 37 años, aún no ha sido capaz de conseguir uno de los cuatro títulos del Grand Slam de golf. Levantar uno de sus trofeos o enfundarse la chaqueta verde aseguran la gloria perpetua.

Sin embargo, nadie ha escrito una página como la que acaba de firmar Stenson en la historia del golf mundial. Este escandinavo de fuerte carácter -ha hecho añicos en diversas ocasiones su 'driver' en plena competición o destrozado su taquilla en un vestuario- se convirtió en el mejor de las listas que ordenan los Tour más importantes del mundo.

Suecia vive, por culpa de Stenson, una segunda sacudida de éxito deportivo en menos de dos meses. A falta de otro ídolo, el golfista acapara la actualidad de ese país al norte de Europa cuya afición por el golf crece de manera exponencial, en profesionales y en el ámbito 'amateur'.

Las imágenes de Stenson en calzoncillos golpeando una bola en la orilla de un lago (WGC-CA Championship de 2009) vuelven a la actualidad por el trabajo que este sueco acaba de rematar en Dubai, y que no ha tenido precedentes.

Primero, con su victoria en el Tour Championship, que coronaba la FedEx Cup (10 millones de dólares de premio), y ahora con su triunfo en el torneo que cerraba el circuito europeo en el Jumeirah States y la 'Carrera a Dubai'.

Stenson es el segundo sueco que domina el Tour del Viejo Continente, tras Robert Karlsson, en 2008, pero el primero que configura un nuevo molde en el golf de ese frío país, cuya cantera y debido a las nieves de invierno se prepara lejos de sus fronteras durante más de cinco meses al año.

El destino ha querido que Stenson, tercero del ránking mundial, se proclame en pleno desierto de Dubai monarca de la temporada del golf, aunque sea Tiger Woods el que domine el escalafón.

Henrik, que abrió los ojos al golf con 12 años, se casó en diciembre de 2006 precisamente en Dubai con la exesquiadora Emma Lofgren. Allí, la pareja fijó su residencia y tuvo a sus dos hijos.

Stenson y familia abandonaron el calor de Dubai en 2012, rumbo a su nueva residencia a Orlando, en Florida. La mudanza se tradujo, en términos deportivos, en un acierto completo.

Su regreso en 2013 a los Emiratos Árabes ha sido para levantar el trofeo de campeón del Tour europeo y extraer su petróleo particular.

El jugador nórdico, empujado lejos de Dubai a intentar llegar a la cima del golf, no escatimó recursos. Stenson se rodeó para tal fin de un súper equipo.

Hasta ocho profesionales de distintas materias rodearon a Stenson, para que éste solo se centrara en pegar a la pelota con un palo de golf. Desde Pete Cowen (entrenador), pasando por un experto en finanzas (Philip Barker), preparador físico (Cornel Driessen) y psicólogo (Torsten Hansson), hasta una asistente personal, Sarah Skonby.

Uno de los principales objetivos de este despliegue siglo XXI era, sin duda, ganar uno de los 'Grandes'. Pero el propósito dio paso a otro más lucrativo, que ha dado trabajo extra a Barker, el especialista de las finanzas del 'Stenson Team'.

Barker ha tenido que administrar los 10 millones de dólares en bonus (7,41 millones de euros) ganados por su jefe en la FedEx Cup; los 6,38 millones de dólares (4,73 millones de euros) obtenidos durante la campaña en el PGA Tour y los 2,34 millones de euros en los torneos del Tour europeo (detraídas las ganancias de los 'majors' y los torneos mundiales WGC).

La suma de Stenson, solo en torneos oficiales a ambos lados del Atlántico, arroja una cifra exorbitante: 16,20 millones de euros obtenidos en la campaña de 2013. Su 'caddie', Gareth Lord -sustituto de la sueca Fanny Sunneson- se llevará aproximadamente el 10 por ciento.

Stenson, admirador en su juventud de Seve Ballesteros y Nick Faldo -logró jugar con ambos- ha rematado a lo Cristiano Ronaldo el final de campaña en la FedEx Cup y la 'Carrera a Dubai'.

En sus 14 años como profesional, Stenson ha paladeado el dulce sabor del éxito y la amargura de la frustración (a comienzos de 2012 cayó del quinto puesto al 230 en el ránking mundial).

Stenson se ha transformado en una amenaza en el reinado de Tiger, con permiso del australiano Adam Scott -segundo del escalafón- y tras la caída del norirlandés Rory McIlroy, a pesar de que en su palmarés la casilla del Grand Slam permanezca todavía en blanco. Antonio Tomás