El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente del Kurdistán autónomo de Irak, Masud Barzani, han acordado que no permitirán que se forme un Gobierno kurdo autónomo en el norte de Siria, informó hoy la prensa local.

Todos los medios turcos informan hoy con gran despliegue del "histórico encuentro" entre Erdogan y Barzani celebrado ayer en Diyarbakir, la "capital kurda" del sureste de Turquía.

Según la prensa, ambos líderes pactaron en su reunión bilateral no permitir que el Partido de Unión Democrática (PYD), considerado cercano y bajo influencia de los rebeles kurdos del PKK, constituya un gobierno interno en el norte de Siria, vecino con Turquía e Irak.

Además, Erdogan y Barzani, considerado hasta ahora pocos años como un enemigo del Estado turco, acordaron un nuevo oleoducto para transportar petróleo y gas desde el norte de Irak hasta Turquía, desde donde será exportado al mercado internacional.

Los dos líderes también se pusieron de acuerdo sobre la apertura de dos nuevos pasos fronterizos entre Turquía e Irak, que entrarán en funcionamiento en un mes.

La visita de Barzani a la región kurda del sureste de Turquía y su reunión con Erodgan está considerada como "histórica", ya que marca una visible mejora de las relaciones entre ambas partes.

Los críticos señalan que el primer ministro turco quiere aprovechar este encuentro para dividir a los kurdos turcos ante las elecciones municipales del próximo mes de marzo.

Turquía y los kurdos están en medio de un complicado proceso de paz, que incluye la retirada de territorio turco de los guerrilleros del ilegal PKK.