El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente del autónomo Kurdistán iraquí, Massoud Barzani, se reunieron hoy Diyarbakir, en el sureste de Turquía, y prometieron un futuro mejor y pacífico para los kurdos en la región.

Ambos líderes se encontraron en medio de gran expectación mediática y política en la "capital kurda" de Turquía, donde participaron en una boda masiva de 300 parejas y también en un concierto de dos importantes estrellas de la música popular kurda.

Erdogan destacó en un discurso ante decenas de miles de personas que pese a los obstáculos vividos en el actual proceso de paz con el ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), su gobierno está trabajando duro para alcanzar la paz.

"El futuro será mucho mejor. Veréis que aquellos que están en las montañas (los rebeldes del PKK) volverán y las cárceles serán evacuadas. No os preocupéis", dijo Erdogan en lo que parecía ser la insinuación de una posible amnistía para guerrilleros kurdos.

"Estamos construyendo una nueva Turquía, junto con todos los grupos étnicos y religiosos. No habrá discriminación ni asimilación en estas nueva Turquía", manifestó el primer ministro, líder del islamista Partido de Justicia y Desarrollo (AKP).

Barzani, considerado hasta hace pocos años como un enemigo del Estado turco, definió a Erdogan como un "líder valiente" que está preparando el terreno para la paz.

"Ha llegado el momento de hacer una nueva historia", manifestó el presidente del Gobierno regional kurdo del norte de Irak.

"Ya ha pasado el tiempo de las guerras. Nadie se ha beneficiado de las guerras", señaló Barzani e hizo un llamamiento a los dos pueblos a apoyar el actual proceso de paz.

Por primera vez en sus once años al frente del Gobierno turco, Erdogan visitó hoy el Ayuntamiento de Diyarbakir, controlado por el pro-kurdo y opositor Partido de Paz y Democracia (BDP), crítico con el proceso paz iniciado por el AKP.

La multitud congregada en el centro de la ciudad escuchó hoy emocionada los discursos de Erdogan y Barzani, muchos incluso con lágrimas en los ojos.

A su vez, los críticos consideran que Erdogan quiere aprovechar el encuentro con Barzani para mejorar sus posibilidades en las elecciones municipales de marzo de 2014, en detrimento del BDP.

El PPK, cuyo histórico líder Abdullah Öcalan está encarcelado de por vida, inició la lucha armada en 1984 a favor de más derechos para los 12 millones de kurdos en Turquía.

Más de 40.000 personas han muerto en atentados y enfrentamientos del PKK con las diferentes fuerzas de seguridad turcas.

Desde el inicio del proceso de paz hace un año, que incluye la retirada de los rebeldes kurdos de Turquía hacia Irak, no ha habido víctimas, pero el diálogo está estancado desde hace meses.