Naciones Unidas, 15 nov (EFEUSA).- El Consejo de Seguridad de la ONU rechazó hoy una solicitud de la Unión Africana (UA) para aplazar el juicio contra el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, ante la Corte Penal Internacional (CPI).

La propuesta de resolución que solicitaba el aplazamiento durante doce meses del juicio a Kenyatta, patrocinada por Ruanda, Togo y Marruecos, no logró hoy votos suficientes para salir adelante en el Consejo.

Al final siete países votaron a favor y ocho se abstuvieron, y para aprobarse el texto necesitaba al menos nueve votos y que ninguno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad ejercieran su derecho a veto.

Kenyatta, hijo del primer presidente de Kenia, Jomo Kenyatta, y el vicepresidente, William Ruto, están imputados por la CPI por crímenes contra la humanidad por su presunta participación durante la violencia postelectoral de finales de 2007 y principios de 2008.

Las elecciones presidenciales de diciembre de 2007 desembocaron en una ola de violencia político-tribal en el país, después del supuesto amaño electoral del ya expresidente Mwai Kibaki, que dejó unos 1.300 muertos y cientos de miles de afectados.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power, dijo tras la votación que su país se abstuvo porque las víctimas de la violencia llevan cinco años esperando a que se haga justicia, algo que resulta "crítico" para que haya paz y seguridad en Kenia.

Por su parte, el embajador de Kenia ante la ONU, Macharia Kamau, criticó la decisión, dijo que no ayuda a construir confianza entre África y el Consejo de Seguridad, y advirtió de que ha causado un daño "irreparable" al Estatuto de Roma.

A principios de noviembre, 20.000 damnificados por la violencia postelectoral habían solicitado al Consejo de Seguridad que rechazara las solicitudes de Kenia y la Unión Africana (UA) para aplazar el juicio en la CPI.

Desde el inicio de las investigaciones de la CPI, varios testigos han desaparecido en circunstancias misteriosas, otros tantos han optado por zanjar su participación en los juicios, y algunos han admitido haber recibido amenazas.

Kenyatta y Ruto fueron elegidos en las elecciones celebradas en marzo pasado, y que a diferencia de las que tuvieron lugar a finales de 2007 que desembocaron en la sangrienta ola de violencia, en esta oportunidad se desarrollaron en general de forma pacífica.

El caos cesó con la firma de un acuerdo, en febrero de 2008, para formar un Gobierno de unidad en el que Kibaki (de la mayoritaria etnia kikuyu) mantuvo la Presidencia, y Raila Odinga, de la numerosa comunidad lúo, fue designado primer ministro, cargo creado "ad hoc".

La crisis condujo a una división en el país que todavía está por cerrarse, y por eso Kenyatta -tercer presidente kikuyu- abogó durante su investidura por trabajar como líder de "todos los kenianos" y buscar "una paz que promueva la unidad" de Kenia. EFE