El ex capo criminal James "Whitey" Bulger fue sentenciado el jueves a prisión perpetua por su reinado sangriento en las décadas del 70 y 80, poniendo fin a un caso que expuso tanta corrupción en el FBI que mucha gente pensó que nunca sería juzgado.

Bulger, de 84 años, se mostró desafiante hasta el fin, calificó de vergonzoso su juicio por asociación ilícita y se negó a declarar o a suministrar informaciones a los funcionarios que preparaban un informe a la jueza previo a la sentencia.

Un jurado condenó a Bulger en agosto por asesinato, extorsión, lavado de dinero y violaciones de armas. El jurado lo condenó por 11 de los 19 asesinatos en los que se le acusó de participación pero lo absolvió en siete y no pudo llegar a una conclusión en un octavo.

La jueza Denise Casper oyó declaraciones el miércoles de una docena de familiares entre las 19 víctimas fatales. Lo calificaron de terrorista e incluso el demonio. La fiscalía lo consideró sociópata.

El jueves, la magistrada fustigó al acusado antes de sentenciarlo a dos cadenas perpetuas consecutivas además de cinco años, tal como había solicitado la fiscalía.

Calificó sus crímenes como algo "casi inconcebible" y el sufrimiento que infligió, "doloroso de ver". Agregó que por momentos durante el juicio hubiera deseado que estuviesen viendo una película puesto que el horror descrito parecía irreal.

La jueza leyó los nombres de 11 víctimas de Bulger. "Cada una de esas vidas llegó a un fin sin contemplaciones en sus manos o las manos de otros bajo su dirección", dijo.

Bulger permaneció impasible mientras la jueza le imponía la sentencia.

Bulger, inspiración del personaje siniestro de Jack Nicholson en la película del 2006 "The Departed", fue considerado durante años como un benefactor que compraba pavos para el Día de Acción de Gracias a residentes del sur de Boston y que mantenía el vecindario libre de drogas. Pero esa imagen se vino abajo cuando las autoridades empezaron a desenterrar cadáveres hace más de una década.

Durante el juicio de dos meses los fiscales lo caracterizaron como un jefe de sangre fría que no vacilaba en matar a cualquiera que considerase una amenaza, junto con inocentes que se le interpusieran involuntariamente.

Agentes corruptos del FBI lo protegieron durante años mientras operaba simultáneamente como un jefe del hampa y un informante del FBI que informó sobre la mafia de Nueva Inglaterra y otros grupos rivales.

El exagente del FBI en Boston John Connolly Jr., que supervisaba a Bulger en sus años como informante, fue sentenciado a diez años de prisión por haberle avisado que lo acusarían. Después de recibir ese aviso en 1994, Bulger huyó de Boston y permaneció prófugo durante más de 16 años hasta que fue capturado en Santa Mónica, California, en 2011.

Connolly fue condenado además por asesinato en la Florida por entregar informaciones a Bulger que condujeron a la matanza de un ejecutivo de juegos de azar.