Washington, 14 nov (EFEUSA).- El gángster James "Whitey" Bulger, conocido por ser jefe de la mafia irlandesa en Boston en los años 70 y 80, fue condenado hoy a dos cadenas perpetuas consecutivas, más cinco años en prisión, por cargos de asesinato, extorsión, lavado de dinero y tráfico de armas.

En ese tiempo la banda de Bulger, centrada en el sur de la ciudad, y sus rivales de la mafia italiana, con conexiones en Nueva York, protagonizaron una sangrienta batalla por el control de Boston.

Bulger, de 84 años, fue encontrado culpable de 11 asesinatos cometidos durante sus años al frente de la temida "Winter Hill Gang", que controlaba gran parte del negocio de tráfico de drogas, extorsión y apuestas ilegales de la ciudad.

El gángster fue un fugitivo de la justicia estadounidense durante más de 16 años, acompañando a Osama bin Laden en la lista de los más buscados, y su figura fue inmortalizada por el actor Jack Nicholson en la película "The Departed", de Martin Scorsese.

Durante los dos meses que duró el juicio la acusación retrató a "Whitey" como un asesino despiadado, que mataba a cualquiera que viera como una amenaza e incluso a gente inocente que había visto lo que no debía.

"Whitey" logró eludir a la autoridad durante décadas gracias a la cooperación del corrupto agente del FBI John Connolly, que avisaba a los gángsters sobre los operativos policiales, y que actualmente cumple condena en Florida.

Bulger huyó en 1994 de Boston y permaneció durante 16 años escondido en un sencillo apartamento de Santa Mónica (California), una acomodada ciudad del condado de Los Ángeles a orillas del Pacífico, junto a su compañera sentimental, Catherine Greig.

Ante la incapacidad de localizar al gángster, los agentes federales se enfocaron en el paradero de Greig, conocida por su pasión por la cirugía estética, a quien finalmente descubrieron en 2011 acompañada por Bulger, que vivía bajo otro nombre. EFE