Católicos tradicionalistas perturbaron uno de los eventos más venerados por el papa Francisco en Argentina, una ceremonia interreligiosa entre católicos y judíos que Francisco celebraba cada año cuando era arzobispo de Buenos Aires.

En la Catedral Metropolitana el domingo a la noche, un pequeño grupo gritó rezos como el rosario y el Padre Nuestro y distribuyó panfletos que decían "Fuera adoradores de dioses falsos del templo santo" y "Los pastores que llevan a los hombres a confundir el Dios verdadero con dioses falsos son lobos".

Su líder, el sacerdote francés Christian Bouchacourt, de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, dijo lunes a Radio La Red en Buenos Aires que "estas ceremonias nos duelen a nosotros. No fue un deseo de hacer una rebelión, sino de manifestar nuestro amor a la Iglesia católica, que son hechas para el culto católico".

Añadió que "Siempre se condenó la celebración de otro culto, no se celebra una misa en una sinagoga ni en una mezquita, los musulmanes no lo aceptan; de la misma forma, nosotros, que somos católicos, no podemos aceptar que haya otro culto en nuestra iglesia ... Yo reconozco la autoridad del Papa, pero él no es infalible; en este caso, hace cosas que no podemos aceptar".

La ceremonia anual busca promover la conciliación entre católicos, judíos y protestantes y se realiza en el aniversario de la Kristallnacht ("Noche de los cristales rotos"), en que unas 1.000 sinagogas fueron quemadas en la Alemania nazi.