Dos de las grandes estrellas del fútbol mundial se enfrentarán el viernes en el inicio de la serie de repechaje para definir uno de los últimos boletos al Mundial de 2014.

Toda la atención del repechaje europeo está sobre Portugal y Suecia, y sus astros Cristiano Ronaldo y Zlatan Ibrahimovic, desde que quedaron emparejados en el sorteo del mes pasado.

Sin grandes figuras, Islandia intenta robarles algunos de los reflectores. El país nórdico, más conocido por sus temperaturas gélidas y la pesca, busca convertirse en la nación de menos población que llega a una Copa del Mundo, si supera a Croacia.

"Este es el partido más importante en la historia de la selección de Islandia", señaló el mediocampista islandés Olafur Ingi Skulason.

En las otras series, Ucrania enfrenta a Francia y Grecia a Rumania. Los partidos de vuelta serán el martes, cuando se conocerán los 13 países europeos clasificados al Mundial de Brasil.

Cristiano e Ibrahimovic, dos genios con la pelota, llegan en momentos espléndidos. Cristiano anotó 16 goles en 13 partidos de liga con el Real Madrid esta temporada, e Ibrahimovic tiene ocho dianas con el Paris Saint-Germain, incluyendo un triplete en su más reciente partido.

Ambos merecen estar en un Mundial. Pero sólo uno tendrá pasaje a Brasil.

"Con el plantel y las individualidades que tienen, Portugal naturalmente el favorito", indicó Ibrahimovic en una entrevista con el diario italiano Gazzetta dello Sport. "Pero nosotros terminamos segundos en un grupo con Alemania, a la que considero como la mejor selección en Europa, mientras que ellos terminaron segundos en un grupo que debieron haber ganado".

"Así que creo que nosotros merecemos más ir a Brasil".

La prensa local sueca publicó las famosas fotos de Cristiano llorando después de la derrota de Portugal ante Grecia en la final de la Eurocopa de 2004.

"Esperamos que luzca igual después del 19 de noviembre", señaló el zaguero sueco Mikael Lustig, quien tiene la misión de marcar al delantero al que describe como "el mejor futbolista del mundo en este momento".

Portugal será anfitrión en el partido de ida.

En Islandia, todo el país está paralizado para el encuentro. Otros deportes cambiaron sus itinerarios para evitar coincidir con uno de los momentos más importantes en la historia deportiva del país.

Uno de los problemas ha sido tener en buenas condiciones la cancha del estadio Laugardalsvollur, tomando en cuenta el clima gélido del país, que nunca había albergado un encuentro tan tarde en el año.

Los preparativos comenzaron la semana pasada, cuando se instaló una tela especial para cubrir el césped, que es tratado con aire caliente. El pronóstico para el viernes es de 0 grados Centígrado (32 Fahrenheit), con aguanieve y nieve, y el árbitro Alberto Undiano Mallenco llegará un día antes para decidir si la cancha está en condiciones para jugar.

Ganen o pierdan, los islandeses festejarán.

"No puedo decir que ya es un éxito, pero nos ha ido bastante bien, y es fabuloso llegar a un repechaje con la oportunidad de ir a Brasil", dijo el técnico de Islandia, Lars Lagerback.

Trinidad y Tobago, con cerca de 1,2 millones de habitantes, es el país de menor población que ha disputado un Mundial, en 2006. Islandia tiene unos 320.000 habitantes.

Francia, que disputó dos de las cuatro últimas finales del Mundial, tiene que disputar un repechaje por segunda eliminatoria consecutiva.

Hace cuatro años, Les Bleus superaron a Irlanda gracias a una famosa mano de Thierry Henry en tiempo suplementario, lo que provocó que el delantero y su selección recibieran amplias críticas. Ahora encaran a un oponente contra el que jamás han perdido en siete enfrentamientos.

Franck Ribery, el nuevo líder de la selección francesa y candidato al Balón de Oro, ni siquiera quiere pensar en la posibilidad de perderse el Mundial.

"No te haces esa pregunta, ni siquiera quiero pensar en eso", afirmó el mediocampista. "Quiero que ganemos y clasifiquemos. Después de todo, es Brasil, es la tierra del fútbol".