Los equipos de la Conferencia Oeste siguen inclinando a su favor la balanza en la NBA, que en el comienzo de esta temporada ve en la campaña invicta de los Pacers de Indiana la única respuesta desafiante del lado del Este.

Las dos semanas de competición han servido para confirmar también que el entrenador Gregg Popovich siempre se las ingenia para formar un equipo competitivo y ganador, sin importar los cambios que sufran sus Spurs de San Antonio.

Ahora con el escolta Danny Green en plan de líder encestador y un banquillo lleno de calidad, los Spurs tienen la mejor marca de la Conferencia Oeste: siete victorias y una derrota.

Los Thunder de Oklahoma City, que ganaron cinco y perdieron uno, también exhiben un respetable poder ofensivo con la vuelta del base Russell Westbrook, ya recuperado de su grave lesión de rodilla, y el buen momento del alero Kevin Durant y el ala-pívot congoleño nacionalizado español, Serge Ibaka.

Los Ángeles Clippers con su nuevo entrenador Doc Rivers han mostrado que van en serio con jugadores como el ala-pívot Blake Griffin, el base Chris Paul, y el sexto hombre Jamal Crawford.

Lo mismo sucede con los nuevos Rockets de Houston (5-3), cuyo trío formado por el pívot Dwight Howard, el escolta James Harden y el alero Chandler Parsons, además del base de origen taiwanés Jeremy Lin, impresionan en el ataque, aunque han dejado fisuras en defensa.

Sorpresa positiva en el Oeste es el nuevo Suns de Phoenix (5-2) con el entrenador novato Jeff Hornacek como artesano de un elenco joven y talentoso a partir del base Eric Bledsoe, el pívot Miles Plumlee y el ala-pívot Markieff Morris.

Con cinco victorias y tres derrotas, los Timberwolves de Minnesota muestran su ambición de la mano del ala-pívot Kevin Love, uno de los mejores en su puesto.

A Love lo acompañan el base español Ricky Rubio, cada día más completo, y el escolta Kevin Martin, a quien el entrenador Rick Adelman parece haberle encontrado la vuelta precisa de rosca.

Otros dos equipos promisorios en el Oeste son los Trail Blazers de Portland (5-2), con un comienzo de temporada brillante, y los Warriors de Golden State (4-3), que siguen siendo una máquina de hacer puntos, aunque inconsistentes en el juego defensivo.

Los Trail Blazers con el base Damian Lillard, el ala-pívot LaMarcus Aldridge y el base reserva Mo Williams avisan que darán guerra a sus rivales, al menos en su campo, el Rose Garden, y más si el alero francés Nicolas Batum mejora en la ofensiva y el pívot cubano estadounidense Robin López consolida su juego bajo los aros.

Otra es la historia en la Conferencia Este.

La nota excepcional la han dado los Pacers, con ocho triunfos y ninguna derrota (8-0), la mejor marca en la historia del equipo para un comienzo de temporada.

El alero Paul George, con una media superior a los 20 puntos por partido, se ha convertido en el tercer profesional en la historia de la NBA que fija ese listón en los primeros ocho partidos.

Los otros dos fueron los legendarios Wilt Chamberlain, en 1960, cuando jugaba con los Warriors de Filadelfia (9-0) y Dave Bing, en 1970, con los Pistons de Detroit (8-0).

El resto de los equipos en la Conferencia Este, incluidos los bicampeones de la NBA, los Heat de Miami, han tenido un comienzo de temporada lleno de inconsistencias y para el olvido.

Especialmente los Heat (4-3), que han perdido partidos ante equipos en auténtica reconstrucción, como los Sixers de Filadelfia (4-4) y los Celtics de Boston (4-4).

El alero LeBron James, el mejor jugador que hay actualmente en la NBA, fue el primer crítico del rendimiento de los Heat.

Las grandes decepciones en el Este hasta el momento son los dos equipos neoyorquinos con plantillas millonarias: los Knicks y los Nets de Brooklyn, que acumulan cuatro caídas, apenas dos victorias y ocupan los últimos lugares de la clasificación.