Era, según dijo Alec Baldwin, "como algo salido de Hitchcock": él esperaba junto a un escenario del Lincoln Center antes de una discusión sobre la proyección de una película. Cuando levanta la mirada se encuentra a su atormentadora en un asiento de primera fila. Ella se vuelve hacia él, y sonríe.

Esa fue una de las muchas escenas de un drama personal que el actor de "30 Rock" describió el martes, en su calidad de testigo estrella contra Genevieve Sabourin, una actriz canadiense de poca monta acusada de acosarlo.

"Era de pesadilla", dijo Baldwin durante una mañana de testimonio que por momentos parecía un drama. Sabourin estalló en varias ocasiones — "¡Está mintiendo!" por ejemplo_, lo que llevó a un juez a advertirle que podría sacarla de la corte.

Baldwin por momentos pareció interpretar al director, al dilatar los puntos que quería enfatizar, decirle al abogado de Sabourin que sonaba nervioso y reflexionar acerca de haber pensado en convertir los mensajes de voz de Sabourin en una obra. Y el actor, famoso por irritable, dejó la corte con un comentario mordaz contra algunos fotógrafos.

Baldwin y la oficina del fiscal de distrito de Manhattan dicen que es un caso en que un conocido de una estrella de cine se convierte en su acosador. Sabourin dice que fue un romance que fracasó.

Baldwin, de 55 años, dijo que se reunió con Sabourin en un almuerzo con un amigo común en el año 2000 en Montreal, donde Baldwin estaba filmando un cameo en la comedia de ciencia ficción "The Adventures of Pluto Nash".

Sabourin, de 41 años, es oriunda de Candiac, un suburbio de Montreal y trabajaba como publicista de la película. Ella también ha aparecido en algunas películas y series de televisión canadienses.

Diez años más tarde, el amigo le pidió un favor a Baldwin, declaró el actor en la corte: ¿le darías orientación profesional a Sabourin?

Así que Baldwin y Sabourin se encontraron en un restaurante de Nueva York en el año 2010 para lo que él describe como una hora de conversación acerca de sus perspectivas actorales y ella califica como una cena romántica, que terminó en un encuentro sexual, lo que Baldwin niega rotundamente.

Baldwin dijo que se comunicó con ella después sólo para transmitirle sugerencias sobre clases de actuación, pero ella pasó rápidamente a profesarle su amor y a rogarle por ser correspondida.

Ella comenzó a dejar hasta 30 mensajes de voz cada noche y envió una serie de correos electrónicos que se hicieron cada vez más amenazantes en marzo de 2012. Uno empezaba: "¡Llama ya al FBI!" y decía que tenía la dirección de su casa en los Hampton, que tenía "fácil acceso al interior" de su edificio de apartamentos de Nueva York y se le insinuaría en lugares en que él trabajaba y en las clases de yoga impartidas por su novia de esa época, y ahora su esposa, Hilaria Thomas.

Poco después de que Baldwin y Thomas se comprometieron en marzo de 2012, estaban sentados en la sala de su casa en los Hampton, en Amagansett, Nueva York, cuando oyó crujir la gravilla en el camino de entrada. Se asomó y vio a Sabourin salir de un coche, declaró Baldwin, con los ojos enrojecidos al recordar el episodio. Llamó a la policía y Sabourin se fue antes de que llegaran, declaró.

La pareja se sentía "muy, muy, muy amenazada", dijo.

Pocos días después, relató, Sabourin apareció en la proyección del Lincoln Center. Hizo que los guardias de seguridad la escoltaran a la salida, e Hilaria Baldwin declaró que Sabourin corrió hacia ella en el camino hacia la puerta. Días después, Sabourin apareció afuera del edificio de la pareja en Manhattan y fue arrestada.

Baldwin dijo que le había pedido en repetidas ocasiones a Sabourin que lo dejara tranquilo, y algunos correos electrónicos leídos en la corte incluyen exhortaciones para que se detuviera. Pero también envió algunos mensajes más amables, como uno que decía "la felicidad está a la vuelta de la esquina".