Expertos forenses internacionales concluyeron que los exámenes toxicológicos realizados a los restos del poeta Pablo Neruda, que datan de 40 años, y que exhumados para determinar si murió de cáncer o fue envenenado, no detectaron sustancias tóxicas.

"No se han encontrado agentes químicos relevantes que podrían relacionarse con el desenlace, con la muerte del señor Pablo Neruda", dijo el viernes el doctor Patricio Bustos, jefe del equipo forense y del servicio forense chileno.

Sin embargo, ni el abogado querellante en el proceso que investiga la muerte, ni el sobrino del poeta quedaron conformes con los resultados. Ambos anunciaron que pedirán nuevos peritajes.

El juez que investiga la causa de la muerte de Neruda, Mario Carroza, dijo que, "si es necesario nuevas pericias, se van a hacer".

Neruda, un militante comunista de toda la vida, murió a los 69 años 12 días después del golpe de estado del 11 de septiembre de 1973 que provocó la muerte de amigo el presidente Salvador Allende y la irrupción del general Augusto Pinochet en el poder, y a pocas horas antes de partir al exilio ofrecido por el gobierno de México.

Así, persisten las dudas sobre la causa de la muerte del Premio Nobel de Literatura. Con el dictamen no se sabe si fue una supuesta inyección que un falso médico le aplicó en el estómago en la clínica privada Santa María y que habría sido ordenada por la dictadura, según la versión del chofer de Neruda, Manuel Araya.

En esa clínica privada fue asesinado en 1982 el ex presidente Eduardo Frei Montalva (1964-1970), quien fue contaminado con agentes biológicos, según la investigación judicial del crimen.

Araya dice que un día antes de partir al exilio, el 23 de septiembre, el poeta envió a su esposa y a él a Isla Negra a buscar algunas cosas que se llevaría y que estando allá Neruda los llamó por teléfono para pedir que regresaran rápido porque le habían inyectado una sustancia en el estómago y se sentía muy mal.

Murió esa misma noche.

La otra hipótesis es que haya muerto del cáncer de próstata que padecía.

Los exámenes toxicológicos a los huesos de Neruda se realizaron en laboratorios especializados de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, y de Murcia, en España.

El servicio forense de Chile carece de la última tecnología para realizar exámenes toxicológicos y no hay pruebas que puedan detectar un envenenamiento ocurrido hace 40 años.

Además, hay sustancias que desaparecen de los restos, dijeron expertos consultados.

El forense español Guillermo Repetto, miembro del equipo de Bustos, dijo que los exámenes realizados no fueron para determinar la presencia de rastros de armas químicas, sino de algunos agentes químicos.

"De haberse utilizado una toxina botulínica u otro tipo de toxina similar, la muerte se hubiera producido con mucho mayor rapidez... hay que tener en cuenta que estas sustancias hubieran desaparecido muy rápidamente del cuerpo", dijo.

El proceso que busca determinar la causa de la muerte del poeta fue abierto en 2011 cuando el Partido Comunista pidió la exhumación de los restos de Neruda para aclarar las dudas sembradas por el chofer Araya, quien siempre afirmó que fue envenenado.

Bustos dijo en conferencia de prensa que se encontraron "lesiones metastásicas" producto de su cáncer de próstata extendido y sustancias médicas consistentes con los remedios contra el cáncer que se usaban en la década del setenta.

Este experto estuvo acompañado por parte del equipo forense que trabaja en el caso. Agregó que no se encontraron evidencias forenses que puedan establecer que murió "por causas no naturales".

El abogado Rodolfo Reyes, sobrino de Neruda, se mostró contrariado por los resultados de los exámenes. "Más que conformes o no conformes, aquí falta una mayor investigación, este es un primer informe", dijo.

El abogado Eduardo Contreras, que representa al Partido Comunista, advirtió que "el caso Neruda no se cierra. Hoy día mismo vamos a solicitar nuevas muestras" para que se hagan nuevos exámenes. Añadió que "no hay elementos químicos, pero no hay estudios sobre agentes biológicos".

Contreras fue aún más allá y sembró la duda de que quizás los restos exhumados en un área que mira el mar en la casa de Isla Negra del poeta, en la costa central, puedan no pertenecer a él, ya que el servicio forense aún no ha entregado los resultados de las pericias de ADN.

Neruda fue enterrado en una tumba prestada en el cementerio general de Santiago, después fue trasladado a un nicho en el mismo camposanto y luego sus restos fueron llevados a Isla Negra, de donde fue exhumado en abril por orden del juez.

La versión oficial divulgada por la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990) decía que Neruda había fallecido como consecuencia de su avanzado cáncer, pero la versión del diario El Mercurio publicada al día siguiente de su deceso se acercaba más a lo dicho por el chofer.

El periódico escribió entonces que el poeta falleció "a consecuencia de un shock sufrido luego de habérsele puesto una inyección de calmante, su gravedad se agravó".

No son pocos los que piensan que si Neruda hubiera logrado salir de Chile se habría convertido en unos de los opositores de mayor peso a la cruenta dictadura de Pinochet, que dejó un saldo oficial de 3.065 muertos y unos 37.000 prisioneros políticos.

El chofer de Neruda batalló durante décadas para que su versión de que el poeta murió envenenado fuera aceptada y en muchas ocasiones fue rechazado por la dirigencia comunista, según ha explicado en varias ocasiones a The Associated Press. Sólo fue escuchado seriamente luego de una entrevista que dio a un periódico mexicano, que causó revuelo.