Lo amaban. Ahora lo odian.

Un creciente número de celebridades, atletas y autopromotores se están cansando y saliéndose de Twitter. Muchos se han visto abrumados.

Algunas personas construyeron grandes audiencias en el servicio de mensajes breves solo para lograr que sus seguidores se volvieran contra ellos. Otros se quejan de que los tuits que alguna vez atrajeron mucha atención, ahora se pierden en el ciberespacio.

Mientras Twitter Inc. se prepara para lanzar su oferta pública inicial esta semana, la empresa promueve entre inversionistas potenciales que su base de 232 millones de usuarios seguirá creciendo junto con los 500 millones de tuits que se envían todos los días. Las ganancias de la empresa dependen de los anuncios que inserta en la serie de mensajes.

Pero Wall Street podría perder su gran apuesta en las redes sociales si los prolíficos tuiteros pierden la voz.

La evidencia del desgaste de Twitter no es difícil de encontrar. Basta con observar a celebridades que en cierto momento han hecho una pausa con el servicio. La larga lista incluye a todos, desde Alec Baldwin hasta Miley Cyrus, pasando por Damon Lindelof, uno de los creadores de "Lost".

La actriz Jennifer Love Hewitt lamentó "toda la negatividad" que vio en el servicio cuando se retiró, temporalmente, en julio. La actriz Megan Fox dejó a casi un millón de seguidores colgados cuando se fue en enero, explicando que "Facebook es lo más que puedo manejar". El cantante de pop John Mayer borró su cuenta en 2011 diciendo que Twitter absorbía tanto de su pensamiento que no podía componer canciones.

"Era adicto a tuitear", dijo a estudiantes durante una charla en la Universidad de Música Berklee.

Si Twitter desanima a celebridades que tienen un incentivo financiero para mantenerse cerca de los fans, ¿cómo puede la empresa evitar que los usuarios promedio se desencanten del sitio de microblog?

Para algunos usuarios, el cansancio con Twitter llega lento. Primero disfrutan ver sus tuis de 140 caracteres o menos brincando en toda la red con retuits y favoritos. Pero pronto las nuevas conexiones se vuelven abrumadoras. La obligación se impone, no sólo para tuitear más, sino para responder a seguidores y leer sus tuits.

Muchos usuarios concluyen que Twitter es una pérdida de tiempo y se van. Una tuitera que se hace llamar patrilla$$$thrilla escribió emocionada en julio "primer tuit, wocka wocka". En noviembre, 161 tuits y 27 seguidores después, el romance había terminado. Cerró su cuenta "para disfrutar completamente de los pequeños detalles en mi vida que me perdí por estar demasiado ocupada aquí", escribió.

Junto con el potencial agotamiento, también existe el riesgo de que Twitter se vuelva pasado de moda para la generación más joven, en especial con servicios a la mano como Pinterest e Instagram.

Devon Powers, profesora asistente de comunicaciones en la Universidad Drexel, dijo que muchos de sus estudiantes se han mudado a Snapchat, aunque todavía existe la presión de mantenerse conectado en los demás servicios.

"Si estoy realmente ocupada, lo primero que dejo de hacer es revisar Twitter", comentó. "Estoy viviendo mi vida. No tengo ningún comentario al respecto".

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Ryan Nakashima está en Twitter como: https://twitter.com/rnakashi